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jueves, junio 26

multiple me.

Son distintas pelis, aunque todas formen parte de la misma. Se proyectan en continuado, y a veces no doy abasto a entrar en una, conectar con su trama, sus tiempos, sus personajes cuando ya tengo que entrar a la otra, El switch. El famoso switch entre la madre, la empleada, la empleadora, la docente, la ex mujer y la mujer -que cada vez más pide su espacio.


A veces las siete cuadras que separan mi casa de la oficina -una nadita de trayecto, glorioso la mayor parte de las veces- no me alcanzan para ponerle play a una y pausa a la otra.


La empleada viene pensando si dejó todo terminado, o qué tiene que retomar ya en casa, y sabe que al cruzar la puerta va a venir -felizmente pero sin tregua- el pitufo a sus brazos. Y lo va a alzar, y se va a olvidar por unas dos horas de todo. Le va a preguntar a la niñera "Comió? Durmió?", le va a pareguntar qué hace falta para mañana, va a a anotar "Jabón en polvo, lavandina, galletitas, leche...", va a tomar dos mates apurada, va a preparar una mamadera, a abrigar al pequeño y salir a hacer las compras. Y acá se suma la ama de Rodolfo, que va a silbar cada vez que el perro se cuelgue oliendo algo, o se quede coqueteándole a una perra.


Otras veces se da todo en simultáneo. Como en la siguiente escena:


10 de la noche. La madre cocina, mientras la empleada contesta un mail de Greenpeace, mientras la empleadora llama a la niñera para avisarle que entre más tarde, porque la otra, la madre, tiene pediatra; la ex mujer recibe y contesta  un mensaje de texto; la mujer sonríe con algo que llega por Facebook y la docente responde mails de la Directora de la carrera.. .Y entonces la mujer quiere escuchar la radio, pero la madre pone por inercia el Disney Junior, y mientras la madre se asegura de que su hijo coma, la amiga chatea, la hija se alegra por una noticia de su papá y la paciente recibe un llamado de su analista.


Es así, de este modo  poco predecible,  como toda esta proyección de Cecilias se puede complotar en menos de dos horas.


No es mucho lo que pueda pensar sobre esto. Es lo que soy, y lo que estoy eligiendo ser. No cambiaría nada. Tampoco me estoy quejando. Lo observo, intentando ver de qué modo abordarlo para que el disfrute le gane a lo extenuante de esta multiplicidad.

miércoles, mayo 21

cartas a.

Brenda un día me invitó a cartearnos. Dos madres recientes -ella de Jana, yo de Tomás - que necesitan decir y decirse. Aun sin conocer nuestras versiones 3D, con un vínculo sólo sostenido por el tiempo que llevamos leyéndonos, por las conversaciones que entablamos en silencio y los puentes que tendimos para encontrarnos. Ilustran las acuarelas de Seel.
Así empezó. Así sigue:

Amiga c,

El otro día pensaba que cuando yo tenía la edad que ahora tiene Jana, mi mamá tenía quince años menos de mi edad actual. Chan! Quince años menos. Ella -en aquel entonces- apenas pasaba los veinte y yo, en este presente- estoy tan entrada en los treinta. Su corta edad no justifica nada que ella hecho o dejado de hacer pero darme cuenta de eso hizo que algo componga o recomponga.
 
Casi toda mi infancia quise una Barbie (de las posta, o al menos una trucha) pero mis viejos no estaban de acuerdo, no entraba dentro de su militancia.  Me quede sin esa famosa muñeca que tanto deseaba (sin ella y sin tantas otras cosas que eran políticamente incorrectas).


Después de repetir/reclamar lo de la Barbie a lo largo de toda mi vida, ya en los veintitantos mi viejo me regaló una (original, posta posta y con el detalle de que el vestido era retro) en el paquete había una notita con dedicatoria. Él siempre dedica los libros o regalos y al final se autodibuja (un hombre con barba y bigote -como siempre tuvo y tiene él y en este caso se dibujo joven. La notita tenía fecha del ochenta y cuatro maso. Con ese gesto, de esa forma, (tamaño gesto y forma) mi papá pudo modificar esa sensación de falta que me había quedado con este tema. Pudo modificar y logró que no lo hinche más también jeje. Tanto que ya hoy no cuento casi nunca lo de la ausencia de la Barbie en mi infancia.
 
Creo que esta carta habla de las cosas o situaciones que se logran reparar con el tiempo, y que por más que no tengan vuelta atrás a veces si tienen vuelta para adelante.
Digo, se me ocurre, me parece.

Beso Ceci!
Te extraño,
 
Bren.
 
 ...........



Querida Bren,
 
Tu cartita me encuentra reencontrando, redescubriendo y reparando, a través de personas nuevas o viejas, a través de ratos intensos con Tomás, mucha música y rituales casi imperceptibles de los que sólo sé yo.
 
Experimentando algo de esas vueltas adelante que como decís tiene la vida. Porque no es casualidad que cuando algo se rompe, y estalla en pedazos, nos convirtamos en imanes para situaciones y seres que te oyen, te miran y te sonríen como por primera vez.
 
Digo que no es casual porque en verdad lo que antes no había era espacio para ellos. No se los hacía siquiera internamente. No los oía, no los miraba, no les sonreía. No los registraba.
 
En el mismo tiempo que te clavabas dos episodios de una serie en el sillón, comías pizza y te debatías entre llamar o no a la heladería, ahora cabe una salida con cervezas, con conversaciones y gente inesperada, con una lluvia que te empapa y un dolor de cabeza que aún al día siguiente te pasa cuenta de la noche que viviste. 
 
Este rulo hacia adelante que dibuja la vida me encuentra más predispuesta a reírme, menos exigente con las situaciones, más entregada a mi hijo, a mi trabajo y a mí misma. Con días llenos de ansiedad y otros esperanzados -nada de eso puedo evitarlo.
 
Me descubro creyendo con la misma fe que la cresta de esta ola está por venir o que ya pasó. 
 
Pero sabés qué? Intuyo que sólo darle lugar a esta dualidad requiere aceptar la incertidumbre.
 
Y yo de eso antes no sabía nada.
 
Gracias por escribirme,

c.
 
Pd: Tuve mi Barbie tardía, adquirida en el apogeo de los 90 en el epicentro de esa década, Miami. Me limitaba a cambiarle la ropa de azafata por la de la fiesta para la noche. Le sacaba el blazer, le ponía una flor en lugar de la corbata, le calzaba unos tacos rosas y le soltaba el pelo. Digamos que como divertimento no era la gran cosa. No te estabas perdiendo mucho Bren.

sábado, mayo 17

qué sería de la vida de esta chica...?

No sé sí a todos los lectores de este blog les sucede lo mismo que a mí: yo espero siempre poder leer a Cecilia. Puedo entender perfectamente que no tenga tiempo, ganas o incluso no sepa sobre qué escribir (a veces pasa). Pero aún así quiero leerla.

No pasa por un tema de chismerío blogger y querer saber sobre su vida, de hecho la mayoría de mis posts favoritos no cuentan sobre de qué va su vida. Pasa directamente por su escritura: simple, emotiva-puede lograr en un montón de palabras tocar algo muy hondo dentro tuyo o hacerte viajar en el tiempo para recordar  cosas que ya creías haberlas olvidado-.  Pero además te hace sentir cercana. Logra algo que es muy difícil.  Incluso a mí criterio sólo lo logran los grandes: No importa dónde, para quién o sobre qué sea,  un texto escrito por ella dice a gritos fui escrito por Cecilia sin siquiera necesitar corroborarlo.

Esto sólo sucede cuando el que escribe nació para eso.

Elegir cinco posts fue difícil. Muchos son lindos. Muchos merecían ser elegidos. Sus posts pueden ser encerrados en ciertas categorías. Ese fue mi criterio al elegirlos, uno de cada una. Esperando que encuentren nuevos relatos aunque sean viejos, o para la misma Cecilia un modo de resumen de lo que fue o es su “Sos lo que amás” hasta ahora.

1 Noemí: Lo elegí porque es casi de los comienzos. Muchos seguramente no lo leyeron nunca. Dándole así la oportunidad  ser descubierto. Cecilia a menudo habla de sus seres queridos o de la gente cercana. Hay muchos más de este tipo, incluso hasta mas lindos. Pero este es como el puntapié inicial, el que te lleva a todos los que le siguieron.

2 Dos velas: Muestra a una Cecilia que tiene al amor como base en su vida, que creé, que tiene esperanza y que confía.

3 ÉlCerati.   Cecilia también es música. Una mitad es amor, la otra es claramente la música. Me gustaban muchos cuando escribía los posts de este tipo. Sobretodo porque la mayoría de las bandas o músicos que presentaba eran nuevos para mis oídos siempre curiosos.

4 17: Su hijo. Cuando la maternidad toco su puerta la obligo a re inventarse. La sensibilizo mucho y eso se vio reflejado en su manera de unir una palabra con otra desde ese 17 de diciembre de 2012.

5 Anatomía: No puedo elegir cinco posts y que ninguno hable de Pablo. Cuando comencé a leerla, todo era pablo, pablo, Pablo… Sus alegrías y tristezas. Todos los posts de esta categoría dan forma al amor real, genuino y grande como la China que dos personas pueden tenerse. Fue de todos el más difícil de elegir.

Todos en definitiva hablan de amor, todos distintos, claro está. ¿Qué sería la vida de esta chica sin amor o sin poder escribir?


Asumo , que la nada misma.

g.

Resulta que estos días vivo cosas para las que aún no hay palabras, entonces escribo poco. O más bien nada. Resulta que le comenté a Georgi que había anotado a Sosloqueamás en un concurso. "Ey, para que te elijan tenés que postear seguido!", me reprendió esta suerte de angelita de la guarda que me regaló la vida. Y no hay nada peor que sentirme obligada a escribir. ..  Entonces Georgi, que además de aletear por sobre las personas por las que vela, tiene vocación de curadora y compiladora de este blog -y lo conoce mejor que yo, te lo firmo- tuvo la idea de elegir cinco posts. Por qué esos y no otros, lo explicó ella. Me limité a hacer copy/ paste del top five y todo su despliegue de amor y generosidad. Ahora, querida muchachada, cuenten cuál o cuáles fueron sus entradas preferidas, aunque no tengan el link, o sepan còmo era exactamente el tìtulo. Porque resulta que cuando dé "Publicar" a ésta vamos a estar a once posts de los mil. 1.000 posts, sí. Recordarlos y revivirlos es un modo de celebrarlos. 

Gracias y hasta prontito,

c.

martes, febrero 11

él, hoy, vos.


Es tu motor y tu freno. La luz verde y la roja. De a ratos la amarilla de la cautela.
Con él no podés precipitarte ni dilatar demasiado.
Vino a mostrarte de qué se trata la responsabilidad, no como un deber, sino como tu respuesta natural a sus necesidades.
Con él no hay "pido". No hay "¡Máh sí!". No hay "Chau, renuncio", no hay madrugadas de Oreo y pelis con una amiga. Y aun en la peor de las crisis no hay pasajes a Roma, India o Bali.
Entonces tenés que seguir, lo que muchas veces significa quedarte justo donde estás, buscando espacios para descomprimir, pensar, aflojar, llorar.
Después abrís la cortina de la ducha y lo más seguro es que el mundo siga igual allá fuera, pero vos  te sientas más limpia y lista para enfrentarlo.
Sí, él es el hoy.
Y vos no habías conocido hasta ahora la verdadera cara del hoy.
Porque además de todo él vino a enseñarte eso del aquí y ahora.
Sin opción, ni ilusión, ni deseo de escaparles.

martes, diciembre 17

tomás y el tiempo.

Ahora sé que la vida se va a medir así. Desaparecieron mi cumpleaños, fin de año u otros aniversarios. En adelante, la medida del tiempo será en años Tomi.


Y no sólo esta noción del tiempo es la que alteró mi pequeñito.
Ahora el tiempo todo se vive diferente.
Ahora, así como una noche se divide en porciones, un año se mide en períodos (los 3, los 6, el octavo mes, el año...).
Ahora los días se ven desde bien abajo.
Ahora una hora con 11 kilos a upa parece dos.
Ahora los 30 minutos de su siesta te pueden alcanzar para ordenar, cambiarte de ropa, hacerte unos mates, chequear mails y Facebook y hasta hacerte las uñas.
Ahora 15 minutos de pile, Gilda y baile pueden ser la felicidad eternizada en un instante..
Ahora 3 minutos con llanto de fondo son el tiempo suficiente para preparar su comida y enfriarla.

Esta mañana lo miraba a Tomás y supe algo: que este día, en que mi primer hijo cumple su primer año, no se va a repetir jamás.
Ya sé que esto aplica a todos los días, pero lo supe hoy.
Sólo gracias a él pude entender eso de que el tiempo es uno, indetenible y unidireccional.

martes, diciembre 10

cuentos que le cuento.


Con mucha alegría les cuento que los cuentos para Tomás ya son un hecho.
Estoy feliz de haber  permitido que este deseo tan fuerte saliera de mis dedos en forma de palabras.
Espero seguir creando otros, pero entre tanto están estos tres.
Para quienes no los descubrieron aún, están en un link a la derecha abajito o ACÁ.
Se los presto.
Son de Tomás, de ustedes, de sus hijos, sus sobrinos y de todos!

=)

Feliz martes muchachada.
c.

lunes, diciembre 2

¿Es a esto que llaman crisis?

Escribir es todo lo que se me ocurre. Ya no encuentro a la Cecilia que conocía, con sus tiempos, sus reacciones, sus momentos de inspiración, sus espacios, sus lugares de reconocimiento, su sentido del humor, sus rituales.

Dueña de sí.

A cambio tengo otra que necesita averiguar quién es en el espejo de los demás.

Que ya no puede jugar el papel de la niña. Ni consentir al marido como a un niñito, porque hay uno muy concreto en el medio. Buscando intervalos para salir, reírse, charlar, tener intimidad. Comprobando que esos intervalos llegan con cuentagotas y apenas alcanzan.

Estoy hace meses enfrascada en la rutina, deseando tiempo libre que a veces llega y no sé aprovechar.

La mujer que era ya no es. Pero tampoco hay una definida a cambio.
A la madre la descubro cada día, y me tranquiliza saber que va bien.
La dueña de casa de a ratos se desdibuja.
La profesional deja todo de sí, y a veces siente que no alcanza.
La amiga, hermana, hija.... hace lo que puede, que no es mucho.
La esposa es un enigma a resolver.

Me siento pisando terreno inseguro, descalza sobre nubecitas de algodón que se deshacen al tacto de mis pies.

Ya se los contaba antes, cuando me refería al bar y al arenero. Ahora pienso que ojalá todo se resolviera en esa disyuntiva.

Todo se está reubicando.

¿Adónde quedaré yo?


PS: Creo que sumado al cansancio de este año tan particular e intenso, me tiene movilizada que Tomás esté por cumplir su primer añito.

jueves, noviembre 21

el cuarto de Totó.

Ahora que puede sacar fotos.............¡No la para nadie!!! Para Marcelina, que quería conocer aunque más no fuera virtualmente el cuarto de Tomás; para él mismo en el futuro y para que ustedes vean cuánto de cariño y corazón blogger hay entre estas cuatro paredes acá va un collage de imágenes:

¡Hagan click para ver mejor!

De arriba a abajo y de izquierda a derecha:

1. Almohadoncitos "Tomás", regalo de la abuela postiza Bea y sabanitas de Noe.
2. Stencil "Tomás" de L´Entrepot.
3. El fiel compañero de cambio de pañales, el perro Otto.
4. Móvil norteño regalo de Wil.
5. Perrito "Tom" bordado por Romi de Corazón de Algodón, regalo de Vero Alma Singer Mariani.
6. El gran árbol de Enamorada del Muro + lámpara de cartón comprada por Palermo. Por ahí hay un mandala hecho por Geo!
7. La cuna del primo Pedro con guirnalda de grullas hecha por mí.
8. Cajoncitos hechos por mí con la "T" de Tomás.
9. El pizarrón escrito antes de salir hacia la Clínica.
10. Estantería 1, con dibujo de Caro Barona, la pizarra y peluchitos.
11. Los barquitos que hizo Pao Kokoro especialmente para Tomás.
12. Ilustraciones de la genia Seel y Pili Srta Medusa Moreno.
13. Rincón de cajonera, pañales, ropita y etcs.
14. El canasto de los instrumentos.
15. Sección tocador, con aceitito para Shantala,  colonia y accesorios.
16. Autitos de madera.
17. Payasito móvil que trajo el tío Martín de Brasil.
18. Perchero inspiración Marcelina, con Jinbei japonés (regalo de Pao),  camperita de jean y camiseta cuerva. Perchitas hechas por mí.
19. Pompones tejidos, regalos de Mari, de Sólo para Mí.
20. Babero "Teta", pintado a mano, regalo de Seel.
21. Canastos de juguetes (muchos regalos de China; los cubos de Debi y Anita).
22. Pajaritos al crochet de Vanis Ayloviú.
23. Revistero reciclado por mí (ya ven qué inspirada estaba antes del nacimiento), con cuentos, muñecos yun álbum hermoso, regalo de la tía Wil.
24. Avión al crochet, regalo de la tía Coco, portarretratos y sol de origami hecho por mí.
25. Estantería 2 ¡La más colorida!

¿Les gustó? Espero su opinión! Cópense en particular Gabi, Marce, Mari, Vanis, Curru, Mars, Alma, Mechi, Victoria, Pao, Marian, etc, etc, etc!

Feliz jueves, muchachada linda!

c.

martes, noviembre 5

por qué tenemos hijos?

Es una pregunta. Me la hice y hago a menudo.

¿Por qué traemos al mundo algo (alguien) que antes no estaba?  ¿Por qué fabricamos vida?

Sí, mi pregunta admite una variedad de respuestas modelo. Deseo de trascendencia, amor e instinto de supervivencia de la especie en el top 3.

Todas y ninguna, pienso yo.

Nosotros, los que elegimos tener hijos. ¿"Elegimos" tener hijos? ¿Qué sería elegir si no hay experiencia previa siquiera un poquito comparable?

¿Queremos "tener" un hijo, como se tiene una posesión y como muchas veces repetimos irreflexivamente? Y cuando queremos eso, ¿qué es lo que queremos exactamente?

¿Queremos ser madres y padres por una cuestión de status social?

¿Queremos sacar la mirada de nuestro ombligo? Y si es así, ¿por qué tomarse el trabajo de traer una nueva vida, habiendo taaaantas cosas y personas en este mundo de las que ocuparse?

¿Hay un motor narcisista agazapado en el acto de procrear?

¿Queremos llenar algún hueco?

¿Queremos terminar de realizarnos en ese ser, fantaseando con convertirlo en tábula rasa donde proyectarnos?

¿Queremos consolidar el amor de pareja?

¿Queremos dejar algo en el mundo... más que nuestros huesos?

Cada cual tildará -con mayor o menor honestidad- una o varias de estas opciones. 

Por mi parte mi esbozo de respuesta la estoy encontrando en retrospectiva y tiene que ver con un amor propio que fue tomando forma y espesor; un amor de dos que creció y que podía repartirse y multiplicarse y sobre todo una amplificación de la capacidad de amar que pedía cancha.

Pero como digo, es sólo un atisbo de respuesta a una pregunta que no sé si alguien puede contestar.

No tengo la más pálida idea de por qué tenemos hijos.


Lo único que sé - y no lo digo para hacer un final Chim Pum- es que el amor incondicional, visceral y desmesurado que nace con nuestro hijo no se parece a nada de nada anterior. Definitivamente no podíamos saber en qué consistía el capítulo que estábamos por abrir en nuestras vidas.

domingo, octubre 27

cierta práctica.

Make you happy- PLAY

De vez en cuando vuelvo a las palabras de Linda Goodman, gracias a quien más creo en la astrología, seguida de mi ex jefa Lili, que me hizo la carta natal y la revolución solar en 2011 con el siguiente vaticinio -por ese entonces inverosímil, impensable y lejano:  "Si para abril del año que viene no tenés noticias de hijos, me retiro de la astrología". No se retiró, claro, porque para abril ya tenía un mes de embarazo.
Linda llegó a mí por una mis amigas más esotéricas, Vero Pestoni. "No leíste a Linda?!", me preguntó casi acusatoriamente. Cuando leí la descripción de la Mujer Acuario de la tal Linda, que escribió en los `70 y creo ya no vive, sentí que se había metido adentro mío, había sacado fotos 3D hasta de mi última célula y las había puesto ahí, por escrito, para que las vieran todos. Es más, sentí que cada persona que me conocía tenía que leer eso para terminar de comprenderme.
La cuestión es que hay un párrafo que -al momento de descubrirla mucho no me afectaba- que habla de la mujer Acuario y la maternidad. Dice así, hago copy/paste porque además de todo escribe lindo:

Puesto que Urano rige el futuro, uno podría imaginar que estas muchachas son madres por naturaleza (después de todo, los niños son parte del futuro). Pero la mujer Acuario media puede, en un primer momento, sentirse perpleja ante la maternidad. Como está acostumbrada a extenderse y dispersarse, necesita un proceso de adaptación para poder dedicar toda su atención y su energía a un solo ser humano de manera exclusiva, y eso quizá le exija cierta práctica. Su natural actitud de distanciamiento hará que le resulte difícil dar expresión exterior a su calido afecto. La madre Acuario típica se dedica a sus vástagos, pero también necesita cierto desapego ante los niños. Sin embargo, es probable que sea el miembro más diligente de la asociación local de padres y maestros. Se pasará horas hablando con sus amiguitos en el nivel propio de ellos, sin imponérseles, y dedicará las tardes a trabajar para un proyecto de la escuela. Observándola, los niños aprenderán de ella lecciones de fraternidad y de humanitarismo. Las madres Acuario jamás protegen exageradamente a sus hijos, y muestran una actitud comprensiva ante las confesiones más alarmantes.

(Es tan increíblemente certero que más adelante hasta bautiza al hipotético hijo de la acuariana "Tommy"). Hoy necesité releerlo. Porque, como le decía el otro día a Susana, mi suegra, con Tomás estoy haciendo un aprendizaje en varios aspectos. Le contaba que mi bebé es súper mimoso, y yo no soy muy franela que digamos, pero a él le gustan TANTO los besitos que a veces arranco a dárselos por esa simple razón, y después me contagio. Pero el principal aprendizaje es el que describe Linda. Y me cuesta: el de concentrarme sólo en él. Cuando estamos juntos lo disfruto con todo mi corazón y mi cuerpo (jamás me deshago de él frente poniéndolo frente a la tele; ni siquiera se me ocurre),  pero una parte de mi cabeza está pensado que debería estar haciendo otra cosa, siempre irrisoria y ridícula (Desde arreglarme las uñas, hasta poner ropa a lavar, o chequear mails). Nada que  una mamá Cáncer como mi linda Noe podría entender. Trampas de la mente para no entregarse por completo.


Sería absurdo querer compararme con John Lennon, pero siempre me repicó en la cabeza algo que decía en una entrevista inédita que salió en la Rolling Stone. Confesaba atribulado que le costaba ponerse a jugar con su hijito Sean.. Èl, que le escribió Beautiful Boy estaba diciendo eso!!! Pero bueno, esa imposibilidad lo acomplejaba.  Yo arranqué contenta pero humildemente con mis Cuentos para Tomás, y me siento más ducha y diligente para eso que para tirarme horas a jugar en el piso con él.

Así que eso.

Sólo quería ponerle palabras, para compartírselos a las Acuario y a las otras también. Y porque quizás el hecho de que esté escrito en las estrellas me libera un poquito de la culpa que me genera, al igual que a John.

Espero que empiecen muy bien la semana, muchachada,

c.

martes, octubre 8

mamama

Tenía que ponerla de título. Yo soy esa, al menos para mi pequeño. "Mamamma". ¿Pueden imaginarse lo que es ver y oír salir la palabra de labios de tu hijo? Muchas seguro lo experimentaron. Yo debuté ayer a la mañana, cuando me preparaba para ir al trabajo. Para él seguro no es más que un "teté", "baba" y "papapa". Pero para mí fue el mayor tesoro en una lista larguísima de cosas que vengo atesorando en tooodo este tiempo. Porque sí, hace  tanto que no escribo en sosloqueamás.

Todos a mi alrededor ya me escucharon 25 veces comentar, sino quejarme, de lo cansada que estoy, de lo arrollador que está siendo el trabajo -llevándose puesto literalmente todo a su paso- de mis contracturas. Hace un tiempo que me siento particularmente sin energía. Mi cabeza y mi corazón lo quieren todo. Pero el cuerpo no lo sigue.

Y sin embargo, de una manera curiosa, la alegría puede convivir con esta cansancio. A veces mejor, otras no tanto. Estoy pudiendo llegar al fin del día con una copa de vino, una comidita, un capítulo de House of Cards... O al viernes y entregarme a descansar  (siempre que no toque trabajar como también viene ocurriendo) y a disfrutar de mi familia, mi barrio, mi casa, mis amigas (a las que tengo casi tan postergadas como a mis chequeos médicos), un asado, un disco nuevo o un paso de baile con Tomás al ritmo de Gilda. En todo esto está Pablo como coequiper perfecto.

El sábado, los tres a bordo del Fulgor Rojo (acabo de bautizar a nuestro tutú), pusimos rumbo a San Antonio de Areco, donde nos esperaban Emilia y Franco en su Alma de Proa, un Bed & Breakfast de ensueño que aprovecho para recomendar por acá. Es mágico, con una huella de cariño en cada rincón. Sé que ustedes lo amarían. Las primeras horas transcurrieron entre mates, charlas y compras para casita con la misma tranquilidad y naturalidad con que el sol  hacía su recorrido hasta esconderse en el horizonte. Cuando eso pasó, nos  metimos en un almacén viejiiito y buena onda donde nos sirvieron una cerveza helada y una picadita.  Hasta que cayó la noche, y con ella yo. Apenas llegué a probar dos empanadas, dos tragos de vino y seguir durmiendo. El domingo desayunamos en la cama con pan y budines caseros, y emprendimos un día de sol que nunca me voy a olvidar. En especial la siesta de tres bajo un árbol y la cara de asombro de Tomás con cada bichito del zoo.

Les dejo algunas fotos!

Alma de Proa, un encanto.

Caballito blanco, suerte para mí!


Los Principios
Mates junto al río
Tiempo de siesta!

Gracias a Mili y Franco por la hospitalidad y a mi amor, por ser autor intelectual de este paréntesis.
Gracias a Totó por ese mamama que todavía oigo.
Gracias a ustedes por la paciencia, las palabras de cariño y los hurras.

Cuéntenme qué tesoros encontraron últimamente!

c.

miércoles, agosto 28

cuánto amor puedas dar.

Fue ayer. Estabas sentado en tu alfombrita. Te miraba de espaldas, ejecutando tus tamborcitos, espiando entre sonrisas a Kathy y a Rolfi.

Había un bebé- niño, una cosa viviente,  de carne y de hueso, respirando y existiendo  frente a mí.

Un ser que no habría sido sin mí.


Un ser al que le di la vida, y sobre quien tengo la responsabilidad, pero sobre todo, el deseo -el impulso- de darle vida cada día.

En este punto ningún adjetivo para el amor alcanza. Es minúsculo al lado de esta realidad que comprendí ayer, en un momento epifánico entre mate y mate.

Después de pensar todo esto te dije "¿Tomás?", y te diste vuelta, y me sonreíste con la boca, los ojos - tu carita toda- y volviste a tu percusión.

Más tarde, después del baño, mientras te hacía unos masajitos en el pecho quise explicarte que ahí se alojaba nuestra capacidad de amar, pero que no se acota a ese espacio, porque en realidad no tiene límites.

Te conté que esto último lo descubrí gracias a vos y por primera vez me sentí completamente dueña de enseñarle mi verdad a alguien: lo que más importa no es cuánto te amen, importa cuánto amor puedas dar.


Supongo que te lo repetiré las veces que haga falta: no creo que dar amor tenga efectos colatareles indeseados. Sí vas a ver que a veces la predisposición a amar puede ser incomprendida. Algunas personas simplemente no la entienden. Parten de otra base, o creen ver una pose... un intento de agradar.

Pero hay otras, y son las que valen la pena, que entienden todo, y se quedan a devolverte amor. Y entonces la sinergia puede ser maravillosa.

Todo esto te decía cuando tus ojitos volvieron a sintonizar los míos. Algo estaban comprendiendo.

miércoles, agosto 7

Iluminada



Porque sí, o porque postea cuando, cuanto  y como puede, y le pone grandes palabras a la maternidad -sin forzar que cierre el sentido-, porque transita un período muy parecido al mío, porque se hace preguntas, porque de a momentos nos sentimos en nubes vecinas... porque se mudó hace un año también, y en el cuarto de Jana hay un árbol de Enamorada del Muro como en el de Tomás y en la cocina banderines de Lou, como en la mía... porque ilustra la gran Seel... Por todo eso hoy me di una gran panzada en el blog de Brenda, Iluminadas Tres.

Les dejo algunos posts que me llegaron mucho:

El amor, el amor

La mujer pulpo

Tan lunes

Y esta frase:

 Creo que lo mejor es ser uno mismo y punto. Confiar en uno. Tratar de no perderse y si pasa, volver a eje con la forma que uno quiera (o pueda). Y ponerse en el lugar del otro, eso cuenta -y ayuda- siempre respetando sus zapatos -los del otro-. A veces una (yo, por ejemplo) en momentos tan bisagra como puede ser el embarazao o la maternidad no necesita saber qué, cómo o dónde hacer impecable o mejor tal cosa, tal vez solo baste con un abrazo, un "aca estoy", un llamado o un lindo mimo.

 Feliz miércoles muchachada linda,

c.

jueves, agosto 1

el lado luminoso.



1° de agosto. ¿Alguien me cuenta cómo llegamos hasta acá? ¿Cómo, cuándo fue? Miro para atrás y me encuentro que ya van casi 6 meses desde que volví al trabajo. ¡6 meses! Hasta hace dos, volvía puntillosamente todos los mediodías a amamantar a Tomás, sin mucha conciencia del cansancio que venía con la suma de esos encuentros vespertinos.
6 dientes, un "Babababaá" y un incipiente gateo marcha atrás acreditan que mi chiquito creció. Está en ese momento justo en que no es un bebote ni todavía un niño.
La intensidad de la oficina de a momentos abruma. Fantaseo con vacaciones. La rutina por momentos me inquieta. El mal dormir definitivamente me tiene a mal traer.


1° de agosto. El día de la Pachamama que siguió a una noche con muy poco sueño lo empecé cambiando a Tomás en automático, con apenas media sonrisa, poniéndolo a la teta casi para comprender que medio ya fue, diciéndole a Pablo "No puedo más"; cerrando la puerta de casa mientras mi bebé me seguía con la mirada, yendo a sesión con mi genia Laura café con leche de por medio en Bar Oriente; comprando de camino unas suculentas para la oficina y otra más grande y rosada para casa; averiguando por los jazmines para cubrir de verde y perfume la terraza.

En mi muro de Facebook me esperaba este regalito de mi marido hermoso, con esta imagen de Sil Baylac y la frase: "Para mi amor y su esfuerzo diario!"

 
En Gmail me esperaban unas líneas de Vero que me llenaron de ternura, mientras ensanchaban mi sonrisa:

 Qué requetelindo verte ayer, qué bien me hace verte amiga!!! Sos pura paz, más allá de todo  lo que puedas llegar a esta viviendo, de "inquietante", por así llamarlo. GRACIAS por ser siempre una palabra de aliento y una mano así enorme!!! Te quiero mucho mucho!!!

Gracias, hermosos seres que me rodean, por recordarme el lado luminoso de mi vida cuando me nublo. Gracias Vero, gracias Laura, gracias Sil, gracias mi Tomi, gracias amor de mi vida y gracias Chet por esa increíble voz.

Feliz día de la Pachamama, muchachada!

c.

(La mamá que necesita ser apapachada)

jueves, julio 18

catch up.

Últimamente quiero postear mil cosas y no materializo ninguna. Este eterno presente en que me sumerge la maternidad, un presente que todo el tiempo propone algo nuevo, supera el ritmo de mi cabeza, que corre con la lengua afuera a ver si puede apresarlo. La mayor parte de las veces no lo logra. Mi corazón por suerte sí.
Así que sólo les cuento que mi chiquitín cumplió sus 7 meses y se zambulló de lleno en la angustia del octavo mes. Entonces cada vez más seguido esos ojos brillante se nublan un poquito, y la boca deshace su habitual sonrisa para dibujar un puchero...

Nos necesita mucho ahora, y ahí estamos:







Ya hará catch up mi cabeza. O no. Ya haré yo un catch up con ustedes. Eso sí, prometo.

martes, junio 25

una razón.


I found a reason,
PLAY.

Pasó tanto y tan poco. Y hay tanto que me gustaría expresar, sin ninguna palabra a mano.
Por estos días siento y pienso con velocidad vertiginosa. Cada día hay un descubrimiento nuevo, aunque sea chiquito,  una nueva sensación -una capa nueva de mí, de mi hijo, de mi maternidad, de la vida en familia- por experimentar. Y ya les digo que el ritmo es tan desenfrenado que no doy abasto a procesarlo y mucho menos a escribirlo por acá.

Me hago preguntas que no llegan a encontrar respuesta. O a veces simplemente dejo transcurrir... eso que nunca antes había sabido hacer. Transcurrir. De un día a otro. De una tarde fría a una noche con la salamandray un fideos. De un viernes agobiante a un sábado de paseos y pelis. De una madrugada larga a un día soleado que es todo promesas. De una casa con marido, niño, perro, gata y pijama a una oficina con compañeros, jefes y tareas donde luzco más o menos como siempre.

Así voy, como rodando, transcurriendo. De acá a allá, de allá a acá. A veces sintiéndome repulenta por lo bien que lo llevo. Otras añorando el trato exclusivo que tenía para mí misma.

Pasa que tenés la piel tirante, el pelo opaco y las uñas impresentables durante días. Que comés lo que hay, si es que no pasás de largo la cena para ganarle horas de sueño a la noche. Que se te pasan recitales de esos que no querés perderte por nada del mundo.... Que cuando por fin podés dormir, vos quisieras.. vivir! Que tenés miedo de quedarte afuera de algo, que no está del todo definido pero que acecha.

Y bueno, también pasa que sus seis meses, sus tres dientes, sus dos ojos cristalinos y su despertar de sonrisas mágicas  se convierten en tu oráculo, tu punto de partida y tu destino.



Y todo eso no te lo cuestionás.

Es tu realidad, tu ahora, tu ayer, tu mañana, tu siempre, tu tesoro, tu propósito, tu vida entera.

jueves, mayo 9

SOS


Soy un bombón y necesito niñera que me cuide a mí, a Rolfi y Kathy y la casa cuando mis papás se van a trabajar. Si saben de alguien dejen su comentario acá abajo! Mi mamá se los va a agradecer mucho muchísimo!

jueves, abril 25

la soportable inlevedad de mi ser.

Tomás duerme, como siempre a esta hora. Yo estoy sola, y con ganas de escribir, lo que es raro a esta hora.  La mesa está tapada de una colección de objetos que hace un año. cuando nos enteramos de que íbamos a ser papás, eran impensables. A saber: muñecos, dos chupetes, gotitas para la fiebre, spray nasal, termómetros -de mercurio y digital-  y un sacamocos.
Desde ayer Tomàs está con un resfrío fuerte. El primero que le, me y nos toca. Me desarma su carita; me admira su sonrisa con ojos rojos de sueño y nariz roja; me reconforta verlo dormir.
Pero hoy no quiero hablar de él. Quiero hablar de mí.
De mí que en 48 horas sumé casi 24 de trabajo y no sé si 8 de sueño.
De mí, o ésta a la que me cuesta reconocer en el espejo.
En apariencia todo se ve tan bien. En la superficie, soy ésta que va a trabajar, llega a horario, cumple, rinde, oye a sus compañeros armar una salida atrás de otra, pedalea y amamanta en la hora del almuerzo, sale a las cinco con la lengua afuera y el casco mal puesto, y se entrega de nuevo a las rutinas hogareñas, contentándose con a veces hacerse el rato para ir a terapia.
No quiero que nada de esto suene a queja, pero tampoco quiero maquillarlo: aunque tenga los brazos libres de hijo, o un marido que sepa qué hacer con un bebé durante más de una hora.., mi disfrute llega con cuentagotas.
De a ratos me felicito por lo bien que voy llevando todo. (¡Tomàs tiene apenas 4 meses! ¡Bravo!)
De a ratos siento que me falta algo. Me siento incómoda con los labios siempre secos,manteniéndome despierta a fuerza de mate, las ojeras cada vez más marcadas, mi pelo siempre atado, una contractura permanente, esta pancita... mi falta de deseo, las tensiones en casa.
Extraño sentirme linda, mis ocurrencias, mi cuerpo para mí y para Pablo. Extraño escribir, los tés en Oui Oui, irme a dormir sabiendo que me voy a despertar cuando mi cuerpo y mi cabeza hayan descansado, salir del trabajo en alguna otra dirección que la de mi casa, leer, ir al cine, hacer yoga, comprarme ropa, nadar, leer blogs, disponer de mi plata, cocinar, ocuparme de mis plantas, hacer uso, mal uso y abuso de mi tiempo.
En lugar de todo esto aparecieron nuevas cosas, que son muy hermosas -hace falta que lo aclare?- Pero por qué no me avisaron que todo aquello se iba a borrar de un plumazo?
Incluso cuando dispongo del tiempo, y la energía para un rato de dispersión, está este algo al que no sé cómo llamar. Es como un coso que pende adentro, al que me niego a definir como "un peso" o "una mochila" porque no sería justo; no se parece a lo que siento. Pero sí puedo decir que con la llegada de mi hijo, desapareció todo vestigio de levedad. (Si no miren mi mesa). Volveré alguna vez a sentirme liviana?
Y por qué ahora que lo oigo sollozar voy a publicar este post así como está y voy a ir a ver qué necesita y le voy a sonreír y me voy a resignar a volver a postear dentro de dos semanas?
Bien no lo sé.
Pero en principio creo que junto con el coso ese que les decìa, vino una fuerza infinita no sé bien de dónde, y una ternura que desconocía y me excede, y un amor arrollador que vuelve este cansancio y esta falta de levedad soportables y hasta felices.

miércoles, abril 17

límites.

Cansada, presionada, preocupada, embobada con mi hijo (que hoy cumple 4 meses), enamorada de mi marido (y del papá que es mi marido), mal dormida, contracturada, desafiada.

¿Mi principal preocupación?
No soy buena en el arte de poner límites.

¿Mi desafío?
Aprender a hacerlo. Sea un arte, una disciplina o un mero medio de susbsistencia.

Siento que siempre me es más fácil facilitarle la vida al otro; evitar el conflicto; cargarme al hombro una nueva responsabilidad y convertirla en exigencia, que marcarle una línea de "Hasta acá" al que avanza demasiado.

Pero bueno, esta tarea la pude postergar mientras era yo la variable de ajuste.
Ahora hay un Tomás.

jueves, abril 11

cuento.

A veces sentís que nadie te ve.
Hasta que llega Anita.