lunes, enero 23

mami.

En su libro "Amar y ser libre" Sri Prem Baba propone abrir el portal de la madre. Esto es clave para sanar nuestro sagrado femenino, esa energía que a veces se bloquea y no nos permite fluir, recibir, sentirnos merecedoras. Cuando lo hice, - después de vencer mis altísimas resistencias- me di cuenta de que:
1- No eran más que unos minutos de evocar recuerdos y de traer la energía de mi mamá.
2- El bache no estaba donde siempre creí. Donde se suponía debía estar. Es un período confuso y un poco oscuro después de la separación de mis padres.

Nop. Estaba en el relato. Lo que yo sabía sobre ella, sobre mí, sobre nuestra relación al principio de la vida, era poco y todo tenía un tinte de incomodidad. Era algo así como "Cuando naciste sentí que me partía al medio" "en el jardín les hacías desplantes a las seños", "revolvías el tacho de basura", "te fuiste con un pijama roto y sucio al acto y yo llegué emperifollada y me moría de vergüenza", .. Sí insistió siempre mi mamá en decir que era tan linda que las enfermeras y hasta otras mamás me venían a ver. ... Pero ¿Y ella? De repente me pareció obvia la pregunta: ¿Cómo me veía ella?

Y cuando los recuerdos ya eran míos, no aparecían momentos de complicidad madre hija. Por el contrario, mi sensación es de siempre haberla importunado. Sea porque me meaba en lo de los vecinos, me robaba Rhodesias en el super o exploraba mi entepierna con mis manitos..... Ni fotos de ella y yo. Ninguna. Se suma el hecho de ser la del medio... el nunca haberla tenido en exclusiva a mi mami.

Comprendí que mucho de mi inseguridad venía de ahí. Esa nena cabroncita, que no sentía merecer, el incomodar a donde fuera. Algo en mí no registró la mirada de amor desmesurado e incondicional con que seguramente me miraba mi mamá.

Entonces decidí preguntarle por whatsapp:

Hola Mami! necesito que me cuentes como era yo de bebe/chiquita... no lo del ririculo ni cosefina ni carajo ni tachó de basura ni pijama viejo y roto.. ni que el pis me quemaba...ni que sentiste partirte al medio cuando naci. Ni que todos me  venian a ver por lo perfecta que era. Otras cosas: Como me veias vos? Dormía de noche? Tomaba teta? A que edad camine? Gatee antes? Cual fue mi primera palabra? Que te gustaba hacer conmigo? Como me bañabas? Cuál fue mi primera comidita? Que sentias de tener una nena? Era más natural o más raro que tener un varón? Lloraba mucho? Que me hacía reír?  Y en el jardín además de cabrona y pochita morfoni como era? Alegre? Creativa? Callada? Seria? Cuál era nuestro momento madre - hija en mi infancia?

Para mi sorpresa mi mamá respondió encantada a mis reproches (no tan) velados: Cómo no hija, me dijo. Y se puso a escribir. Lo que me mandó en un mail es una de las cosas más hermosas que leí. Nunca antes me había dicho nada de esto. Estas imágenes no existían para mí.


"Hiji, te cuento que este es el tercer intento que hago de escribirte, relatándote cronológica y ordenadamente esos recuerdos "angelados" que vos con tu buceo en lo personal y especialmente en nuestra relación madre-hija, me pedís que te cuente, y un poco porque me moviliza mucho en lo emocional, y entonces me aparecen a borbotones...y otro poco porque no me resulta fácil poner en palabras esos sentimientos y experiencias mágicas y luminosas, me he enredado en palabras una y otra vez....Asi que acá voy chiqui, esta vez utilizando como guía tus propias inquietudes, que son las que realmente valen para este momento en que por primera vez vamos a hablar sobre la experiencia única e irrepetible desde sentirte creciendo en mi pancita, y todo el aprendizaje que hicimos juntas con tu llegada y "tu manera" de enseñarme que eras vos, Ceci y no otro quien había "elegido venir a mí", y que eras y serías siempre un ser con características "familiares", pero con tus rasgos físicos y de personalidad bien diferenciados de mamá, papá y del "primogénito" Martín....Un ser único que yo sabía que necesitaba hacer de mí, una mamá ünica...porque sí...porque es así de imprescindible esa "exclusividad"...¡Nunca antes y nunca después tendríamos esa oportunidad de "enamorarnos" madre e hija, la una de la otra...Sin interferencias ni distorsiones externas...todos tus sentidos en mí...todos mis sentidos en vos...Y a aprender ambas se ha dicho!!

Primer aprendizaje....Amamantarte por varios meses como no había podido hacerlo antes por falta de preparación de pezones...Qué placer sentirme "nutriente"...Ver tu boquita llena de mi leche, tu carita de "pipona" tras largos minutos de esmerada succión, que en pleno verano moronense te llenaba de sudor tu "bochita rubia y tu frente", pero que aún así, te bastaba y sobraba para dormir plácidamente largos y plácidos sueños, hasta la próxima teta.... Y dormías de corrido, desde la semana de nacida, dormías de corrido ¡Día y Noche!...Ohhh...sorpresaaaa...Mi bebita duerme en su moisés a mi lado, y de noche duerme seis o siete horas  corridas....taaaan quietita, tan silenciosa que casi que hasta preocupaba...jajajaaaa...Qué zonzos somos las jóvenes madres...Me despertaba sobresaltada por la madrugada y te miraba por un rato largo cómo dormías, cómo respirabas...y vos ni enterada...hasta que pasadas las horas y vacía tu pancita, te despertabas, y tus rezongos in crescendo reclamaban inequívocamente mi teta....No te imaginás hiji los pezones que me sacaste...No fueron más de 5 meses...pero fueron plenos...tus ojos azules se posaban fijos en mí, y mientras tragabas estruendosamente "gluc, gluc, gluc"...me agarrabas el dedo índice con tu manito y en ese momento yo sentía que formábamos un círculo virtuoso perfecto e inviolable....

Segundo Aprendizaje..."No porque ya hayas "criado un hijo" te creas que te las sabés todas"..
Y noooo...claro que me di cuenta que había que seguir aprendiendo....Vos tenías que enseñarme...A la hora del baño diario, tomar todas las precauciones....porque para vos era como "la hora del Gimnasio"...jajaaaaa.. ya desde los primeros bañitos te agarraba tanta alegría de estar en el agua, que no parabas de sacudir los bracitos y de hacer bicicleta con las piernas regordetas...Salir del agua? Niiii locaaaa...con sólo amagar sacarte, ya rompías en llanto...y había que reponer agua tibia porque la mitad ya la habías salpicado fuera a patadita limpia...Ahhh...pero era secarte, cambiarte y jugarte, volver a la teta y al toque...Plafff...profundamente dormida en mis brazos con la piel fresquita y perfumada...Mmmm....me costaba desprenderme y acostarte en el moisés....
Cuando con 5 o 6 meses creo, comenzaste a comer, también por la dentición, empezaron algunas pequeñas molestias durante el sueño...no llegabas a despertarte, pero te quejabas...o te despertabas en un grito y toda tensa....Pero yo había aprendido con vos (no así con Martín) que cada llanto, cada quejido bien entendido, me indicaba qué te pasaba....y generalmente acertaba de una...gases...reflujo...dolor de encías...cambio de pañal...hambre...frío...calor...todos tus sonidos eran diferentes y "me hablaban clarito"....Otra cosa...Vos almohadita nooo....Porque además a los dos meses ya "reptabas" por el moisés y toda la ropita de cama quedaba descolocada....Eso me llevó a armarte la cuna y al principio te ponía en el moisés dentro de la cuna, pero al poco tiempo también por tu peso y tamaño, ya dormías en la cuna, frente a la camita de Martín...Creo que por la fuerza y piernas morrudas que tenías, enseguida empezaste a pararte agarrada de los barrotes...Eras chiquita...no creo que pasaras los 6 meses...En esos meses que precedieron a "largarte a caminar", te encantaba como a Martín, que yo les cantara canciones de cuna, de ronda y de moda puro tachín-tachín...Tu recontra preferida... Pinocho...ajajaaaa...Te morías de rísa porque yo la acompañaba con la mímica...Y aunque la idea original era cantar para que durmieras...más cantaba, más te reías, más despierta estabas....Y entonces como en un reciclaje de tu energía, empezabas a hacer tus "monerías"...Todooo...todooo lo que habías aprendido hasta ese momento y hasta lo que no habías hecho nunca, lo hacías en la cuna y cuando se suponía que era la hora de que Todos Nos Fuéramos a Dormir...Qué linda manito...Cucoooo..Acá tá...Winsie la araña..."Las Gracias de Ceci"...Más allá de que yo estaba cansada, que todavía tenía unas cuantas cosas por hacer en la casa y para mí, y que al día siguiente tenía que levantarme temprano para ir al Juzgado, me parece que era el momento que yo más disfrutaba en el día....Era el momento en que yo también era una niña...Sólo me dejaba llevar por lo que iba surgiendo y que más nos divertía...Todo o casi todo estaba en silencio, no sonaba el teléfono, nadie interrumpía porque me necesitaba y hasta tu papá dormía, leía o miraba algún programa en la tele, pero no me reclamaba la tardanza...
Palabritas sueltas dijiste desde muy chiquita...para mi alegría si bien la primera fue "papa" por la comida, la segunda fue maaa..maaa..."abua" por agua...Luego Cucooo...acá tá....Papáaa...Matíiin...chicheee...y en un abrir y cerrar de ojos armabas pequeñas frases...cantabas conmigo las canciones..."Pieeena tés pates piyadaaaa" (por Pinocho), claro que ahí ya tenías un año o algo más y habías pasado de pararte en la cuna y el corralito, a caminar, prácticamente sin gatear, salvo un tiempito en que echabas pesadamente al piso tu colita cargada de pañales y te desplazabas así, de cola...Es que como buena Alemano, te pesaba la cabeza y te dificultaba el gateo tradicional....Pero eras tan simpática llegando "de cola" hasta tu objetivo y allí  aferrándote a cualquier cosa fija y firme que se te cruzara, trabajosamente te parabas y se te iluminaba la cara...¡Veías  y alcanzabas muchas más cosas así!!....
Así fue que ya hablando y caminando, nos llegaron para disfrutar otros hermosos momentos según yo los recuerdo...Los juegos inside y outside...Enseñártelos y compartirlos...El veo-veo...el Antón Pirulero, bañar y peinar a las muñecas, prepararles la comida y darles de comer...mirar los dibujitos animados...Y en el outside desde esconderse en el fondo o seguir a las hormiguitas, hasta lo que más disfrutábamos y seguido hacíamos...¡Ir a la Plaza y a la Calesita de Morón! La hamaca y la Calesita eran tu debilidad, en ambos casos con todos "tus recaudos" porque siempre fuiste muy precavida y no muy afecta a tomar riesgos como Largarte de un tobogán alto, o elegir un juego móvil en la Calesita...
A medida que crecías también iba creciendo tu "coquetería" de nena, y vos peinabas y vestías muñecas y yo peinaba y vestía a mi muñequita....Hasta los 2 años o casi tres no fue problema el cabello porque lo tenías naturalmente tan lindo, con bucles tan perfectos y tan rubios y brillantes, que ni se enredaba, ni era un complicado armar unas colitas, o poner una hebillita, o una vinchita...Pero a medida que vos y el pelo se hacían más largos...aparecieron los enredos y te pusiste reácea al peine...Había que correrte y casi atarte para peinarte...También creo que tenías más sensible el cuero cabelludo y buehhh...un poquito "escandalosa" eras....Jajajaaaaa...fue en ese momento en que te decíamos "la Pequeña Lulú" un personaje de historieta que cuando lloraba se le veía hasta la campanilla de tan dramático que lo hacía...Pero peinada y cambiadita para salir a pasear eras y Te Sentías una Princesita....Ahhh...que tampoco salías si no te ponía tu colonia de "Coquetas", y con alguna carterita que te habían regalado...
Siempre fuiste muy "femenina"...muy de mirar el detalle en lo propio y en lo ajeno...Me observabas a mí cuando y  cómo me vestía, me peinaba y me pintaba...Te debas cuenta cuando yo tenía puesto algo nuevo o me peinaba diferente...Por supuesto que ya de muy chiquita, con tu fino olfato, reconocías si alguien tenía un nuevo perfume...Y lo aprobabas..O nooo! Y a mi eso me gustaba...Otra mujercita observándome con "ojo crítico"...Bien ahí!
Vos me preguntás si en el Jardín (Primera Salita de 3) además de todas las anécdotas harto conocidas y que a vos no te cae bien que yo cuente una y otra vez, eras creativa...Es que cuando yo lo cuento, lo que digo es que Eras Creativa!! Las Salitas de 3 hace más de 30 años vista, no eran lo que ahora... No daban a los chicos tanta oportunidad de demostrar su potencial creativo en plástica o música...Se suponía que debían permanecer pasivos y receptivos...no mucho más...Lo loco en tu caso es que con tus pequeñas ocurrencias, con tu personalidad, con tu rapidez para reaccionar, lograbas sacudir las estructuras de las maestras...¡Cómo que una nenita de 3 años va a entrar y salir del salón cuando quiere y a contrapelo de lo que está programado!! ¡Cómo que se me va a plantar y me va a hacer frente!...Vos hiji tal vez no te acuerdes o no te hayas dado cuenta por entonces...Pero tu maestra se sorprendía y divertía día a día con vos y tus insólitas respuestas a sus consignas...¡Vayaaaa...si a los tres años eso no es tener personalidad y ser creativo, no sé que es...!
Y prueba de lo que digo está en que en Salita de 4 y de 5 ya en Mardel, fuiste tan creativa y tan participativa, que te designaron abanderada...Siempre fuiste la misma Ce...Sensible, perceptiva, disconformándote con "lo que está instituído" cuando lo considerás errado y/o injusto, y buscando siempre la excelencia...Autoexigente y exigente...No te callabas a los 3 años, no te vas a quedar callada ahora...Si no hubiera desde tu nacimiento un mismo hilo conductor, que para tus alegrías y tus reveses, radica en tu gran sensibilidad, creés que escribirías como escribís, creés que a alguien le interesaría leer tu blog, que hubieras recibido menciones y premios por trabajos de tu autoría...????
Bueno....sigo teniendo recuerdos desordenados...tal vez amerite aún más tiempo para responder a tus inquietudes de hoy...Intenté centrarme en ellas pero igual medio que se me van algunas cosas por la tangente...Me dí cuenta que focalizando un momento determinado de nuestras vidas y de nuestra relación madre-hija, fluye mucho más de lo que parecía tener para evocar...Es muy estimulante, pero también muy avasallante...Seguiré tirando de la piola y depurando mis memorias...Que me parece excelente oportunidad la que te das y me das.."

...

Siento que sano y sano y sano.

viernes, enero 13

perfecta.

Buen día, buen año! Este mes Sosloqueamás cumple una deácda de existencia. Intento pensar quién era cuando arranqué este blogspot. ¿Cómo era mi mundo? ¿Cómo era el mundo todo?
Tenía diez años menos. Es decir, que si ahora estoy a punto de cumplir 36, en ese momento estaba a punto de cumplir 26. ¿Cómo se veía con 25 años las cosas? Mucho de lo que hoy soy me hubiera parecido de una rareza extrema. Mamá, por empezar. Ni siquiera me había pensado, imaginado, soñado madre. Menos imaginaba la cara, la voz, la risa de mi hijo. Ni aún siquiera la cara del que sería su padre, aunque viviera a apenas tres cuadras y cursara en las mismas aulas.

Pero quién era aquella no es más incontestable que quién es ésta. ¿Quién es ésta? Cuando pienso en los rótulos con que aquella solía ordenar los frasquitos de su vida sobreviene el horror mismo. Tipo: cree en los signos del zodíaco! está divorciada! tiene novio teniendo un hijo! no tiene un empleo fijo! tiene arrugas bajo los ojos! tiene más de treintaaa! Un escándalo por donde se lo mire.

Alguien para quien tocar el cielo con las puntas de los dedos era escribir en la revista La Mano, jamás hubiera suscripto la idea de realizarse preparando el almuerzo a su hijo.. o ganando lo suficiente para estar cómoda durante el mes, sin grandes gastos ni ambiciones más que el bienestar y la presencia en casa.

Aquella que se torturaba con la belleza imposible de Celeste Cid, ni en pedo imaginaba a ésta aceptándose, queriendo a este cuerpo que ahora está más atravesado por el tiempo y las circunstancias.

Esa Cecilia de ningún modo se consideraba merecedora del amor de alguien. Y si eso ocurría lo menospreciaba, o lo atribuía a alguna cuestión azarosa. Me recuerdo sentada al diván de mi anterior analista perpleja:  "Pero cómo?! Cuanto más me conocen y menos esfuerzo hago más les gusto!", No sólo no encontraba relación entre una cosa y la otra, sino que me parecían contradictorias. (?)

De hecho, había un chico que me gustaba mucho. Con los primeros celus nos mandábamos mensajes de texto y si no, mails. Estaba clarísimo todo, pero algo en mi se negaba a aceptar que pudiera querer algo conmigo. Cuando fue tan obvio como que me llamara un sábado por la noche, o tenerlo en camino a casa una de esas noches que te brillan los ojitos y el pelo está exactamente como lo necesitás. ...le cancelé.

Había llorado demasiadísimo a mi ex novio, tenía unas migrañas terribles, padecía a mi jefa de entonces, aún no conocía el yoga, iba y venía con el cigarrillo, estaba dejando mi adicción al gimnasio, me acababa de independizar completamente de mi papá, todavía no era amiga de mi gran amiga Noe, ni escribía en la revista Ohlalá porque todavía no existía.

De cierta manera, repasando quién era -y no era- esa, más se delinea quién es - y no es- ésta. Y no me interesa mucho que entonces tuviera el culo más parado y los abdominales marcados, porque igual no me daba cuenta.

La sensación de la perfección no tiene que ver con la perfección. Sentirse perfecta es sentirse merecedora. Aceptarse tal como se es. Integrando lo oscuro con lo claro; los días luminosos, y los sombríos. Es conocerse en el gusto, en el placer, en el límite, en el desagrado, en el sí y en el no. Y sobre todo, es despojarse de la idea de que ser es tener. La sensación de perfección no se adquiere.

Me costó océanos escribir la tapa "Sos perfecta como sos"Me costó porque mi naturaleza autoxigente, que a diferencia del resto  se mantuvo más o menos constante durante estos diez años, se me reía en el oído: "Pero nuuu..ridícula! Si siempre hay algo más por hacer!

La callé, me senté, leí, escuché, medité, le di durísimo al teclado.

Lo logré, Acá está