miércoles, octubre 26

la guita.

Después de muuucho muchísimo tiempo me angustié por la plata. Porque no llega a tiempo, porque no alcanza, porque no es justa, etcétera.  Ni hace falta que cuente el contexto y el remo gigantesco que se necesita para atravesarlo. Anoche me costó dormirme, la angustia me atenazaba la garganta.

En el medio, entre sueños, pasó algo: me pregunté qué corría riesgo. Si Visa y la obra social estaban pagas... qué de todo lo bueno podía perderse en este ondular económico.

Fui repasando:

Mi meditación, mis limones matinales, mi banana con granola casera;  mis ensaladas multicolores, las frutas, semillas, los mates que tanto disfruto, mis clases de yoga a módicos 75 pesos, mis desayunos en la cama con Tomás, llevarlo al jardín, buscarlo en el jardín, nuestros abrazos de koala y ataques de cosquillas, dormirnos abrazados con Martín, la lluvia en el parabrisas de su auto; sus perros; mi suscripción a Spotify por 40 pesos al mes; mis auriculares, mis pies que me llevan, la lectura, ahora que intercambio libros y que comprar uno sale más barato que comer afuera; los atardeceres en mi caista; mis plantas; los dibujos de Tomás con los que voy a decorar las paredes; los cuentos que invento para él; sus reflexiones que pronto llenarán un libro; la posibilidad de bailar en el living; una bandejita de sushi aunque más no sea vegetariano o de  Kani Kama.; una botella de vino que dura días; unas ramitas de palo santo a  30 pesos que duran semanas; mis cremas.... ay, mis cremas son caras! Pero tenemos al salvador y polifunción aceite de coco; los almuerzos con Radio Vale que le gusta a Gero; los Románticos de la 100 a la noche; mi bici a un service de distancia; la posibilidad de escribir....

Me di cuenta de que todo lo que más valoro y disfruto es barato o gratis.
¡Menudo hallazgo!

4 comentarios:

Alicia's Own dijo...

Qué placer! No te falta nada, Ceci! Muy buen ejercicio para darse cuenta de que hay que valorar lo que se tiene y disfrutarlo!

Lía Pichon Riviere {taller mAnUfActA} dijo...

Una genia!!! Yo, cuando me agarra la angustia, pienso en irme a vivir al medio de las sierras de Córdoba y plantar tomates. Vendiendo casi todo (porque allá necesito casi nada ... bahhh acá también), podemos vivir y ser felices también. El tema es aaaaamplio e intrincado, me dejaste pensando.
Besos Ceci!!

Mariana Avalos dijo...

A mí también me invitaste, de algún modo a mi propio ejercicio! Hermoso post!

ceci a. dijo...

Ay qué linda Ali, la mujer de los ojos azules! Gracias!!!

Lía , gracias lindísima! hermoso sueño! Sabés qué pienso? Que el trabajo hay que hacerlo donde estemos! no? Capaz despojarse/ desintoxicarse donde se esté para después ver si además necesitábamos un cambio geográfico. ..

Marian, qué bueno, qué bueno! Sí es groso. Yo lo hice entre sueños, como diciendo, pará pará, stop, nada por lo que angustiarse, lo valioso no corre peligro. :)