viernes, agosto 28

hermosura.

Hoy....Hoy todo me dice que tengo que escribir. Y no sé si es tanto el premio que acabo de recibir como leer los comentarios que dejaron en el post anterior.

¡Están ahí! ¡Estaaaaán!!! Ustedes son un milagro. No tienen idea de cómo me acarician con sus palabras. Me abrazan, me alientan, me sonríen.

Miren, cuando decidí cerrar el blog, ese post tan triste con la canción de Lenine, se refería a un evento que en ese momento no admitía palabras. Sólo transitarlo. De repente había descubierto con mucho desencanto que la vida era demasiado rara. Había cosas que me pasaban que no podía comprender, que no sabía ni cómo nombrar y que apenas podía sobrellevar.-

Con el tiempo las palabras fueron apareciendo. Esa historia me empezó a decir que necesitaba ser escrita. Y lo hice. La escribí. Y fui más allá, mandándola a un concurso que proponía contar un secreto que no le habías dicho nadie.  Y sané. Sentí que me redimía.

A un año del hecho yo reabro Soslosqueamás y el relato del hecho sale elegido en primer lugar. Y yo las tengo a ustedes- como si nunca nos hubiéramos ido a ningún lado- para compartírselos.

Así que sí, la vida es rara. Es rarísima. Pero hoy entiendo que buena parte de su rareza habita en su hermosura.

miércoles, agosto 26

¿Hay alguien por ahí?

Definitivamente tengo que volver a escribir. Pasó casi casi un año desde que decidí cerrar este blog. Después de meses de abandonar completamente la escritura solté algunas líneas en cuadernos y en blogs nuevos. No funcionó. Hace algunos días en uno de mis desvelos nocturnos lo sentí: mi espacio es Sosloqueamás. Acá sé a quiénes les hablo, lo que quiero decir y cómo decirlo. Acá soy yo, y no tengo que pedirle perdón ni permiso a nadie por este gran paréntesis que ahora cierro para seguir adelante.

(Me siento un poco torpe escribiendo,. Si alguien todavía lee puede que lo perciba).

La verdad es que estoy ante el año más inclasificable de mi vida. Algunos llaman a estos períodos "transición", otros "crisis" y seguramente algo de eso haya. Lo sabré cuando lo mire en retrospectiva, Por ahora lo vivencio desde muy adentro, con una inquietud enorme, con un profundo autoconocimiento, con aprendizajes y desaprendizajes, con incertidumbre, algunos miedos, una trabajo de búsqueda interna feroz.

Y me desvelo porque me llegó un mail de nuestro abogado con el asunto "Divorcio". Me desvelo porque me llegó otro mail donde mi papá habla de sus bienes y voluntades post partida de este mundo. Me desvelo porque por teléfono mi hermana dijo "Enfisema pulmonar", porque él mismo despué sumó "obstrucción coronaria", por la operación por venir, por miedo, por enojo, porque por fin aparece en algún horizonte -por muy lejano que ojalá sea- un mundo en el que mi papá ya no está. Y eso no estaba en los planes de nadie.

Hoy me arrastré  a mi clase de danza. (Soul Motion, ya les contaré). Pensaba para adentro "Papi, ¡no!". Lloraba. Tenía una mueca de pánico. De a poco identiqué dónde era que me dolía. Vi mi angustia. Ubiqué mi miedo. Después fui saliendo de ahí.  Honestidad para aceptar la verdad. La verdad a veces no es linda, pero mucho más feo es nuestro miedo a descubrirla. Me di cuenta de que es una ilusión detenerse a lamentarse, no podés detenerte ni detener nada, menos aun el tiempo.

Pero entonces, de golpe, moviéndome, trasladándome, aprovechando la pista de borde a borde, usando mi adelante y mi atrás, mis costados, entendí que además de tiempo somos espacio.

Y ahí, ahí fue que me bajó un concepto de los primeritos en sosloqueamás. Lo entendí como nunca antes. Hablaba yo de Ensanchar a vida... ese antídoto de Rosario Bléfari contra la linealidad de la existencia. Una especie de artilugio para vivir varias vidas en una. Así que decidí intímamente moverme hacia los costados, curvar la línea, ensanchar mi vida - la que haya- y darle todo mi amor al ser/faro de mi vida, mi papá, para hacer más ancha también la suya.

Y puede que así ya no me desvele. No al menos por mí.

A todo esto......, Hola! Cómo va?
Les dejo una canción viejita que me encanta,.
Qué gusto estar de nuevo por acá muchachada.