sábado, mayo 31

sanar.

¿Cómo es sanar? ¿Cómo sabés si tus heridas cerraron?
Hace un tiempo corto, que pareció muy largo, me decidí a mirar hacia adelante. Me determiné sin saberlo a no revolver más, a ser menos nostálgica, menos melancólica y más... "optimista" seria una palabra insuficiente. Aposté a una versión más pragmática y espontánea de mi misma. Y más esperanzada también.
Durante meses anhelé dejar el dolor y el sufrimiento. Busqué con todas mis fuerzas ratitos para descomprimir el caos del afuera y del adentro. A veces los encontré. Otras me sumí en la incomprensión y la tristeza.
Durante ese tiempo les hablé muchas veces de mis ganas de reír y bailar. Hoy me encuentro riendo todos los días a carcajadas, y bailando mucho, cada vez que puedo y donde puedo.
Pero también me encuentro más abierta a escuchar, y menos a decir. Más dispuesta a lo que sea que venga, menos aferrada a nada.
Ahora mismo, después de bailar bajo la noche de las siete de la tarde con Tomás a upa, escribo interrumpida por sus abrazotes. Y de repente en el random de Grooveshark suena esta canción, que siempre, desde que la conozco hace 7 años, se ocupa de aparecer para avisarme que está todo bien.
De a ratos en mi cabeza se mezclan imágenes y sensaciones. En algunas estoy tomando un vino mientras Pablo prepara un asado. En otras estoy tirada en la cama, llorando, deseando desaparecer. Lo nuevo es que llegan con la misma intensidad, y ninguna duele.
No sé si sané. ¿Quién podría darme de alta? ¿Cómo se llamaría mi padecimiento?
Nada de eso puedo saberlo. Está claro. Pero cuando se borra el rencor, y sólo quedan estas ganas, imagino que estoy más cerca de cicatrizar.

miércoles, mayo 28

turutututú, tuturuturututú, tuturututú...

En el intercambio epistolar con Bren hablaba de reencontrar. ¿Y saben qué estoy recuperando? Música.

Sí ya sé. Melónama incansable, densa hasta el hartazgo con la música. Pero hoy déjenme, Van a entender por qué.

No sé bien cómo empezaron a aparecer de poquito canciones que creí haber olvidado. Primero me despabiló mi compañero Rodri, que compartió en su muro de Facebook ésta de José González. Me acordé de este músico genial, mucho antes de La vida secreta de Walter Mitty, de sus discos, de su recital en La Trastienda, donde sólo se acompañó con la guitarra y sus pies golpeteando el escenario..

Después fue Pablo, el recepcionista en la ofi, que me trajo de golpe a Sean Lennon, y me acordé de este bellezor de canción, que me flasheaba allá por 2007, cuando este blog recién empezaba a escribirse.

Count the stars instead of crying,
life is only slowly dying

Y más tarde, y esto sí fue magia, encontré con quién intercambiar música. No sólo me nutre de bandas y solistas que no conocía. Sino que me hace revolver en mi propio repertorio mental para seguir compartiendo. Entonces revolví, revolví y revolví y saqué temas de  Jorge Drexler que me llevan a la época que trabajaba freelance y gastaba Cara B, y este temón en especial.

Seguí revolviendo y saqué temas de Flopa Manza Minimal! Sí! Y de Valle de Muñecas. Y recuerdos de viajes en subte ida y vuelta a Seventeen, en Televisa. La dulzura de ella en mi oído, Manza cantándole a los Días de Suerte...

Revolví aun más y saqué ésta de Duende Cardozo, a quien conocí embarazada, y musicalizó esos meses de misterio, donde todo alrededor y adentro se movía tanto que me obligaba a buscar paz en estos acordes una y otra vez.

Me reencontré con la bella Cat Power, con Nina Simone, Caetano Veloso, Kevin Johansen, Lisandro Aristimuño....

Toda esta música tiene que ver conmigo, con quién soy, con lo que me conmueve y me ilusiona.

Con reencontrarme.

Por eso, días como éstos, cuando la música suena, suena y suena, así, como ese turututú de Drexler en mis oídos...

... casi, casi no me hace falta nada más.

miércoles, mayo 21

cartas a.

Brenda un día me invitó a cartearnos. Dos madres recientes -ella de Jana, yo de Tomás - que necesitan decir y decirse. Aun sin conocer nuestras versiones 3D, con un vínculo sólo sostenido por el tiempo que llevamos leyéndonos, por las conversaciones que entablamos en silencio y los puentes que tendimos para encontrarnos. Ilustran las acuarelas de Seel.
Así empezó. Así sigue:

Amiga c,

El otro día pensaba que cuando yo tenía la edad que ahora tiene Jana, mi mamá tenía quince años menos de mi edad actual. Chan! Quince años menos. Ella -en aquel entonces- apenas pasaba los veinte y yo, en este presente- estoy tan entrada en los treinta. Su corta edad no justifica nada que ella hecho o dejado de hacer pero darme cuenta de eso hizo que algo componga o recomponga.
 
Casi toda mi infancia quise una Barbie (de las posta, o al menos una trucha) pero mis viejos no estaban de acuerdo, no entraba dentro de su militancia.  Me quede sin esa famosa muñeca que tanto deseaba (sin ella y sin tantas otras cosas que eran políticamente incorrectas).


Después de repetir/reclamar lo de la Barbie a lo largo de toda mi vida, ya en los veintitantos mi viejo me regaló una (original, posta posta y con el detalle de que el vestido era retro) en el paquete había una notita con dedicatoria. Él siempre dedica los libros o regalos y al final se autodibuja (un hombre con barba y bigote -como siempre tuvo y tiene él y en este caso se dibujo joven. La notita tenía fecha del ochenta y cuatro maso. Con ese gesto, de esa forma, (tamaño gesto y forma) mi papá pudo modificar esa sensación de falta que me había quedado con este tema. Pudo modificar y logró que no lo hinche más también jeje. Tanto que ya hoy no cuento casi nunca lo de la ausencia de la Barbie en mi infancia.
 
Creo que esta carta habla de las cosas o situaciones que se logran reparar con el tiempo, y que por más que no tengan vuelta atrás a veces si tienen vuelta para adelante.
Digo, se me ocurre, me parece.

Beso Ceci!
Te extraño,
 
Bren.
 
 ...........



Querida Bren,
 
Tu cartita me encuentra reencontrando, redescubriendo y reparando, a través de personas nuevas o viejas, a través de ratos intensos con Tomás, mucha música y rituales casi imperceptibles de los que sólo sé yo.
 
Experimentando algo de esas vueltas adelante que como decís tiene la vida. Porque no es casualidad que cuando algo se rompe, y estalla en pedazos, nos convirtamos en imanes para situaciones y seres que te oyen, te miran y te sonríen como por primera vez.
 
Digo que no es casual porque en verdad lo que antes no había era espacio para ellos. No se los hacía siquiera internamente. No los oía, no los miraba, no les sonreía. No los registraba.
 
En el mismo tiempo que te clavabas dos episodios de una serie en el sillón, comías pizza y te debatías entre llamar o no a la heladería, ahora cabe una salida con cervezas, con conversaciones y gente inesperada, con una lluvia que te empapa y un dolor de cabeza que aún al día siguiente te pasa cuenta de la noche que viviste. 
 
Este rulo hacia adelante que dibuja la vida me encuentra más predispuesta a reírme, menos exigente con las situaciones, más entregada a mi hijo, a mi trabajo y a mí misma. Con días llenos de ansiedad y otros esperanzados -nada de eso puedo evitarlo.
 
Me descubro creyendo con la misma fe que la cresta de esta ola está por venir o que ya pasó. 
 
Pero sabés qué? Intuyo que sólo darle lugar a esta dualidad requiere aceptar la incertidumbre.
 
Y yo de eso antes no sabía nada.
 
Gracias por escribirme,

c.
 
Pd: Tuve mi Barbie tardía, adquirida en el apogeo de los 90 en el epicentro de esa década, Miami. Me limitaba a cambiarle la ropa de azafata por la de la fiesta para la noche. Le sacaba el blazer, le ponía una flor en lugar de la corbata, le calzaba unos tacos rosas y le soltaba el pelo. Digamos que como divertimento no era la gran cosa. No te estabas perdiendo mucho Bren.

sábado, mayo 17

qué sería de la vida de esta chica...?

No sé sí a todos los lectores de este blog les sucede lo mismo que a mí: yo espero siempre poder leer a Cecilia. Puedo entender perfectamente que no tenga tiempo, ganas o incluso no sepa sobre qué escribir (a veces pasa). Pero aún así quiero leerla.

No pasa por un tema de chismerío blogger y querer saber sobre su vida, de hecho la mayoría de mis posts favoritos no cuentan sobre de qué va su vida. Pasa directamente por su escritura: simple, emotiva-puede lograr en un montón de palabras tocar algo muy hondo dentro tuyo o hacerte viajar en el tiempo para recordar  cosas que ya creías haberlas olvidado-.  Pero además te hace sentir cercana. Logra algo que es muy difícil.  Incluso a mí criterio sólo lo logran los grandes: No importa dónde, para quién o sobre qué sea,  un texto escrito por ella dice a gritos fui escrito por Cecilia sin siquiera necesitar corroborarlo.

Esto sólo sucede cuando el que escribe nació para eso.

Elegir cinco posts fue difícil. Muchos son lindos. Muchos merecían ser elegidos. Sus posts pueden ser encerrados en ciertas categorías. Ese fue mi criterio al elegirlos, uno de cada una. Esperando que encuentren nuevos relatos aunque sean viejos, o para la misma Cecilia un modo de resumen de lo que fue o es su “Sos lo que amás” hasta ahora.

1 Noemí: Lo elegí porque es casi de los comienzos. Muchos seguramente no lo leyeron nunca. Dándole así la oportunidad  ser descubierto. Cecilia a menudo habla de sus seres queridos o de la gente cercana. Hay muchos más de este tipo, incluso hasta mas lindos. Pero este es como el puntapié inicial, el que te lleva a todos los que le siguieron.

2 Dos velas: Muestra a una Cecilia que tiene al amor como base en su vida, que creé, que tiene esperanza y que confía.

3 ÉlCerati.   Cecilia también es música. Una mitad es amor, la otra es claramente la música. Me gustaban muchos cuando escribía los posts de este tipo. Sobretodo porque la mayoría de las bandas o músicos que presentaba eran nuevos para mis oídos siempre curiosos.

4 17: Su hijo. Cuando la maternidad toco su puerta la obligo a re inventarse. La sensibilizo mucho y eso se vio reflejado en su manera de unir una palabra con otra desde ese 17 de diciembre de 2012.

5 Anatomía: No puedo elegir cinco posts y que ninguno hable de Pablo. Cuando comencé a leerla, todo era pablo, pablo, Pablo… Sus alegrías y tristezas. Todos los posts de esta categoría dan forma al amor real, genuino y grande como la China que dos personas pueden tenerse. Fue de todos el más difícil de elegir.

Todos en definitiva hablan de amor, todos distintos, claro está. ¿Qué sería la vida de esta chica sin amor o sin poder escribir?


Asumo , que la nada misma.

g.

Resulta que estos días vivo cosas para las que aún no hay palabras, entonces escribo poco. O más bien nada. Resulta que le comenté a Georgi que había anotado a Sosloqueamás en un concurso. "Ey, para que te elijan tenés que postear seguido!", me reprendió esta suerte de angelita de la guarda que me regaló la vida. Y no hay nada peor que sentirme obligada a escribir. ..  Entonces Georgi, que además de aletear por sobre las personas por las que vela, tiene vocación de curadora y compiladora de este blog -y lo conoce mejor que yo, te lo firmo- tuvo la idea de elegir cinco posts. Por qué esos y no otros, lo explicó ella. Me limité a hacer copy/ paste del top five y todo su despliegue de amor y generosidad. Ahora, querida muchachada, cuenten cuál o cuáles fueron sus entradas preferidas, aunque no tengan el link, o sepan còmo era exactamente el tìtulo. Porque resulta que cuando dé "Publicar" a ésta vamos a estar a once posts de los mil. 1.000 posts, sí. Recordarlos y revivirlos es un modo de celebrarlos. 

Gracias y hasta prontito,

c.

jueves, mayo 8

esa cosa llamada tiempo.

 
¿Saben? Mi fuerte no es la paciencia. Me cuesta esperar, lo que sea. ¿Ansiedad es no saber convivir con la incertidumbre? Bueno, llamémoslo así a esto que tengo. Un mal de época. Cuando alguien me habla de "Dale tiempo", "Tené paciencia", "El tiempo todo lo resuelve"  me quedo perpleja, tipo "Ahá" o "Mirá vos, che", como preguntándome si esa persona o alguien en este planeta tiene la más mínima idea de qué es el tiempo, con cuánto contamos, cómo opera, de dónde viene y a dónde va.

Ahora bien, por más a las patadas que me lleve con lo incierto, hay una realidad ineludible, y que es que lo que no se puede saber ahora, por más que consigas el auto de Marty McFly, viajes para  adelante y veas lo que te espera, no te va a hacer sentido. Cada momento llega a su tiempo justamente por eso, porque es como una fruta que -ya madura- cae por su propio peso. Cuando llega su turno.

Así que hoy me encomiendo al tiempo, sea lo que sea que es, y a quienes sí saben de él (y de serenidad, y de paciencia), y como un acto de fe me entrego al intento de vivir cada día sin forzar resultados o respuestas.

Además de la frase de la imagen., tengo ésta de Rilke -ambas me las hizo llegar Georgi que siempre sintoniza conmigo aunque estemos a kilómetros de distancia y me manda justo lo que necesito:

(...)" I beg you to have patience with everything unresolved like a book in a very foreign language. Don't search for the answers, which could not have given to you now, because you would not be able to live them. And the point is, to live everything. Live the questions now. Perhaps some day far in the future, you will gradually answer without even noticing it, live your way to the answer". (...).

Y esta otra de Anita, en castellano y más coloquial, pero no por eso menos poética.

"Disfrutá del caminito, que si el mundo sólo fuera de zanahorias, sería re aburrido".

Y ya que estoy, como siempre les hago sonar un poco de música con  esta canción sobre el tiempo. Presten atención a la entrada de Iggy Pop.

Hasta prontito muchachada,

c.

miércoles, mayo 7

entre el crujir de hojitas doradas.

Seelvana lo hizo otra vez.

La revistita (de 100 páginas!) de otoño o, como prefiere llamarla ella, la versión indoors de la revista de verano. 

Qué les puedo decir? Además de sus geniales ilustraciones, están los textos de Vero, de Bren, de Lu, de Erika, de Martín, las fotos de Dimas .. y después una panzada de otros hasta ahora no conocidos por mí que pienso engullir té o mates mediante sentada en el sillón en casa. 

Una funzine encantadora o bombastic como diría Seel.
Gracias por hacerme parte con mis impresiones sobre el otoño!
Les dejo sonando la canción que suena en mi texto.

Vuelta por el universo by Gustavo Cerati on Grooveshark

Hasta prontito muchachada! 

c.