martes, junio 3

miedo.

O medo é uma linha que separa o mundo
O medo é uma casa aonde ninguém vai
O medo é como um laço que se aperta em nós
O medo é uma força que não me deixa andar

El miedo desde siempre me presenta una paradoja. Por mudho tiempo quise creer que se puede vivir sin él. Desde chica cantaba el tema de Rosana, ese que dice "Sin miedo sientes que la suerte está contigo...". Aspiraba a vivir sin miedo. Hasta que un día me rendí al hecho de que no podía deshacerme de él así sin más. Le encontré su lado bueno, pero no por eso de la prudencia, la cautela o el por si acaso. Sino porque aprendí a identificar en cada cosa que temo algo que anhelo. Sí: muchas veces el miedo es la contracara de un deseo.
Y en estos días ¿saben a qué le temo más? A mi propio potencial. No sé si les pasa. Pero cuando todo empieza a andar de un modo menos trabajoso, incluso a fluir, a la sonrisa le siguen ojos empañados, una nubecita que viene a decir "No, no, no puede ser" o "No te vas a creer que todo es tan sencillo".
Me pasó ayer sin ir demasiado lejos. Miraba el documental de Buen día, día... varios años después. Esta vez no desde la butaca del Gaumont con Debi al lado, sino desde mi sillón, con el olor de Tomi, sus brazos rodeándome, su cabecita apoyada en mi hombro.
Sonreía por una amiga que quiero con el corazón, que me dio la exclusiva de su embarazo. Sonreía por Anita, que en ese mismo momento volaba a conocer Europa. Sonreía de belleza y perfección. Me asomé al patio con un vaso de vino,  miraba las estrellas y seguía sonriendo, sin más razones que la felicidad por mis amigas, la alegría de que mi hijo esté bien, que mi trabajo me siga entusiasmando, que haya planes...  y que una suerte de calorcito por estos días me abrigue el pecho.
Hasta que plof, me encontré mirando el suelo. El vaso apoyado junto a las macetas, mi mirada perdida quién sabe dónde.
Ahí fue que lo percibí. Tenía miedo. La enana represora dentro mío me estaba diciendo que no me hiciera tanta ilusión, que siempre hay esfuerzos por hacer y cosas por padecer.
Duró unos segundos el nubarrón. Porque lo agarré de frente y desprevenido. Y volví a eso que la enana jodida y cínica llama "optimismo infundado".
No creo que haya sido casualidad que esta mañana Juli Abiusi, Señorita Golondrina, con quien hago intercambios matinales de música, me mandara esta canción. Tan bella. Que me hizo reencontrar a este gran músico, con su genia bajista Yusa....



Y por primera vez siento que sí, se puede vivir sin miedo a lo que podemos ser. Y que así es como quiero vivir.

12 comentarios:

iluminadas dijo...

uffff miedo. el que paraliza y el otro, con el que se puede convivir y da más fuerza. vamos todavía que lo ubicaste, acorralaste y descubriste pronto. que lindas imágenes todas las que describiste de esa noche... sobre todo los brazos de Tomy y su olor ♥

Las Ramonas dijo...

Ay Ceci, Ceci, hoy estuve todo el día con vos, pensando, sintiendo, armando, desarmando. No es el mejor día para mí y creo que buscaba un sacudón o simplemente escarbar un poco para salga todo y hacerme cargo. Estoy en trabajo leo tus historias se me llenan los ojos de lágrimas, trago el nudo que se me hace en la garganta, no quiero que nadie que entre al local o llame por TE se de cuenta.
El miedo me toca y bastante profundo, últimamente estoy sintiendo varios miedos pero es así como dijiste "muchas veces el miedo es la contracara de un deseo", coincido.
La escena de Tomy es lo más.
Besos linda!

Paula dijo...

Hola Ceci! Creo, como vos, que el peor miedo es el que subyace en las cosas que deseamos, porque ese es el miedo que nos frena, nos priva de experimentar nuestro potencial.
Me encantó eso de agarrarlo desprevenido e identificarlo. Me gustaría tener tu introspección, yo no puedo identificar los míos, quién sabe de lo que me estoy perdiendo
Besos

® Danila dijo...

Ceci, a veces me da miedo ser feliz como lo soy hoy. Pienso "en que se va a cagar?"
y sigue todo lindo.
Se puede, te juro que se puede aun con aquellas cosas que aun no suceden.

y vos vas a camino a eso.
A esto me refiero cuando decia que eras "valiente".
hay que ser valiente y lo sos.

Georgi dijo...

Leí este ´post muchas veces. No se bien que decirte.Tal vez sea porque hoy me siento rara.
La verdad es que no soy muy valiente con el tema de los miedos.
Me quedo con estas palabras:
"muchas veces el miedo es la contracara de un deseo."

Ro dijo...

Esto del miedo al propio potencial me toca tan de cerca y me trae TANTOS dolores de cabeza que no puedo más que llenarme de esa reacción tuya -de ese optimismo infundado- y guardármela para ver si puedo ponerla en práctica la próxima vez que me toque hacerle frente.

Un beso a mitad de semana!

seelvana dijo...

ayayay Lenine es enorme y vos también.

A veces es fácil nomás, y hay que aprovechar y disfrutarlo, nunca nos damos cuenta a tiempo.

Siempre que pienso en el miedo pienso en este tema y en que un día a pesar de ser parte de "mi música", sonó de la mano de Martín cuando yo tenía mucho miedo y bueno, hice lugar al amor.

https://www.youtube.com/watch?v=BqCWZLToZoQ&feature=kp

cuchá la letra ♥
capaz la amás.

Flor de geminiana dijo...

El otro dia escuchaba en la radio que alguien decía que una vez que le pones nombre a los sentimientos "feos", los identificas y empezas a convivir con ellos, aprendes de ellos, podes neutralizarlos, incluso usarlos a tu favor.
Dejemos entrar el miedo entonces, pero que no nos asuste.

ceci a. dijo...

"onó de la mano de Martín cuando yo tenía mucho miedo y bueno, hice lugar al amor."
Seel.....

renata dijo...

Es lo que dicen los coachs espirituales de ahora, y la verdad tenés mucha suerte de verlo tan claro, yo sigo pensando que tengo miedo porque tengo miedo, porque soy una porquería, no porque en realidad tengo miedo de mi enorme potencial sino miedo de un enorme fracaso. Aprovechá esa visión, te la envidio y me alegra tanto que así lo sientas.
Más allá de eso, creo que el miedo es algo que está siempre, y volviendo a hace unas semanas cuando todos te decían que eras valiente, creo que es ese el valor para rescatar, el miedo está, pero hay que animarse a hacer cosas igual. El miedo es parte de la condición humana, y somos mujeres, somos humanas, pero seamos valientes y animémonos a hacer las cosas igual, ta?
Besito

ceci a. dijo...

ta, Renata. Ta. Claro, dulce y cristalino como tu comentario.

Julieta Abiusi dijo...

Me acorde ahora de uno de estos cartelitos con frases que andan dando vuelta por la web. Que preguntaba "que harías si no tuvieras miedo?". Nunca supe responder. Hay vida sin miedo jajaja?