domingo, octubre 27

cierta práctica.

Make you happy- PLAY

De vez en cuando vuelvo a las palabras de Linda Goodman, gracias a quien más creo en la astrología, seguida de mi ex jefa Lili, que me hizo la carta natal y la revolución solar en 2011 con el siguiente vaticinio -por ese entonces inverosímil, impensable y lejano:  "Si para abril del año que viene no tenés noticias de hijos, me retiro de la astrología". No se retiró, claro, porque para abril ya tenía un mes de embarazo.
Linda llegó a mí por una mis amigas más esotéricas, Vero Pestoni. "No leíste a Linda?!", me preguntó casi acusatoriamente. Cuando leí la descripción de la Mujer Acuario de la tal Linda, que escribió en los `70 y creo ya no vive, sentí que se había metido adentro mío, había sacado fotos 3D hasta de mi última célula y las había puesto ahí, por escrito, para que las vieran todos. Es más, sentí que cada persona que me conocía tenía que leer eso para terminar de comprenderme.
La cuestión es que hay un párrafo que -al momento de descubrirla mucho no me afectaba- que habla de la mujer Acuario y la maternidad. Dice así, hago copy/paste porque además de todo escribe lindo:

Puesto que Urano rige el futuro, uno podría imaginar que estas muchachas son madres por naturaleza (después de todo, los niños son parte del futuro). Pero la mujer Acuario media puede, en un primer momento, sentirse perpleja ante la maternidad. Como está acostumbrada a extenderse y dispersarse, necesita un proceso de adaptación para poder dedicar toda su atención y su energía a un solo ser humano de manera exclusiva, y eso quizá le exija cierta práctica. Su natural actitud de distanciamiento hará que le resulte difícil dar expresión exterior a su calido afecto. La madre Acuario típica se dedica a sus vástagos, pero también necesita cierto desapego ante los niños. Sin embargo, es probable que sea el miembro más diligente de la asociación local de padres y maestros. Se pasará horas hablando con sus amiguitos en el nivel propio de ellos, sin imponérseles, y dedicará las tardes a trabajar para un proyecto de la escuela. Observándola, los niños aprenderán de ella lecciones de fraternidad y de humanitarismo. Las madres Acuario jamás protegen exageradamente a sus hijos, y muestran una actitud comprensiva ante las confesiones más alarmantes.

(Es tan increíblemente certero que más adelante hasta bautiza al hipotético hijo de la acuariana "Tommy"). Hoy necesité releerlo. Porque, como le decía el otro día a Susana, mi suegra, con Tomás estoy haciendo un aprendizaje en varios aspectos. Le contaba que mi bebé es súper mimoso, y yo no soy muy franela que digamos, pero a él le gustan TANTO los besitos que a veces arranco a dárselos por esa simple razón, y después me contagio. Pero el principal aprendizaje es el que describe Linda. Y me cuesta: el de concentrarme sólo en él. Cuando estamos juntos lo disfruto con todo mi corazón y mi cuerpo (jamás me deshago de él frente poniéndolo frente a la tele; ni siquiera se me ocurre),  pero una parte de mi cabeza está pensado que debería estar haciendo otra cosa, siempre irrisoria y ridícula (Desde arreglarme las uñas, hasta poner ropa a lavar, o chequear mails). Nada que  una mamá Cáncer como mi linda Noe podría entender. Trampas de la mente para no entregarse por completo.


Sería absurdo querer compararme con John Lennon, pero siempre me repicó en la cabeza algo que decía en una entrevista inédita que salió en la Rolling Stone. Confesaba atribulado que le costaba ponerse a jugar con su hijito Sean.. Èl, que le escribió Beautiful Boy estaba diciendo eso!!! Pero bueno, esa imposibilidad lo acomplejaba.  Yo arranqué contenta pero humildemente con mis Cuentos para Tomás, y me siento más ducha y diligente para eso que para tirarme horas a jugar en el piso con él.

Así que eso.

Sólo quería ponerle palabras, para compartírselos a las Acuario y a las otras también. Y porque quizás el hecho de que esté escrito en las estrellas me libera un poquito de la culpa que me genera, al igual que a John.

Espero que empiecen muy bien la semana, muchachada,

c.

jueves, octubre 24

lado B.

¿Vieron que Facebook es como un reality del lado A de la gente, no? Todos ahí sacamos a relucir los hits, contamos los Me Gusta y vemos cuán posicionados quedamos en el top 40. Nadie vuelca en su Muro sus pesares, sus miedos, sus angustias, sus desaciertos. Bueno, a mí ese juego me aburre cada vez más, y si en algo me esmeré es en que sosloqueamás fuera un espacio honesto. La vida. Con sus lados A y B. Y si no lo va a ser -ya lo hice una vez y no dudaría en volver a hacerlo- me llamaría a silencio.
Pero honesto no significa que vaya a trasmitir en vivo y en directo cual Truman la vida que vivo que involucra a personas de carne y hueso. La verdad es que salvo una vez, allá a lo lejos, nunca tuve problemas por nada que contara acá, pero necesito cuidar a los míos. Es mucho lo que proteger.
Pero sobre todo, siempre odié esos posts catárticos y verborrágicos donde una x cuenta "porque me dijo esto y esto", o "mi cuñada esto y aquello". Hablar de lo cotidiano y trivial de cada una  no tiene interés para nadie, no suma. Sin proponérmelo siempre intenté que Sosloqueamás aporte una mirada, buscarle una vuelta a las cosas que pueda servirle a otras personas a pensar su propia vida.
Así las cosas, es una línea muy delgada la que transito cada vez que escribo una nueva entrada.
El Día de la Madre quise darme un chapuzón en el lado B. O en los outtakes,  para ser fiel a mí misma y sobre todo a ustedes.
Después quise de algún modo responder la pregunta que había abierto. Conté con una lectura entre líneas que quizá no logré.
Perdón por la opacidad.
Sí: Vera (Curru, muy bueno tu juego de palabras!) floreció también este año, pero de vez en cuando viene una escarcha que la deja mustia. Y la pobrecita no se va a bancar todas.
Si sigo siendo opaca será que tengo que tomar un curso de redacción.
O poner un paréntesis acá mismo, porque más no puedo decir.

Que tengan un gran, gran cierre de semana.

c.

domingo, octubre 20

el subibaja que baja y baja.

Tengo que ser honesta. Este Día de la Madre no se parece en nada a lo que imaginé. Tomás duerme al lado mío. Y en la casa no hay olor a asado, ni nada. Sólo la tele en mute. Rolfi rascándose, Kathy durmiendo. Me siento sola y muy mal. No estoy sola, lo sé, pero así me siento. Cuando con un componente tan fundamental de tu familia, tu marido, hay cosas que no podés solucionar, la sensación de caída. El baja, baja y baja es desgarrador.
El Día del Padre fue similar.
Luego hubo un coletazo en agosto.
Y después todo parecía encauzarse hacia el lugar más feliz imaginable,
Pero entonces zaz, descubrí que hay aspectos terribles que siguen ahí.
No sería honesta si sosloquemás y sus lectoras no supieran nada de esto. Estoy engripada  y con los ojos hinchados de tanto llorar.
Tengo tanta tristeza y dolor que no los puedo describir. Suelo encontrar palabras para todo. Pero hoy no.
Quiero a cada una desearles un Feliz Día de la Madre, y en especial agradecerle a Seel que con un mail justo a tiempo hizo salir el sol por un ratito.
Un abrazo grande muchachada linda,
c.

viernes, octubre 18

ser Cecilia.

El domingo es el Día de la Madre. El año pasado lo pasé embarazada, éste me encuentra con Tomás fuera, grande, hermoso, igual de mangiatutti que el primer día, dulce, conectado, musical, simpático.
Y sin embargo no me encuentro en la categoría. Esas publicidades que hablan de las Madres no hablan de mí, ni me hablan a mí. Las publicidades de Suave no me interpelan. Las vidrieras con calcos y ploteos "Para mamá" definitivamente hablan de otra. No creo que lo mío sea un pantalón recto con una remera de algodón lisa de Yagmour o Ver.  Y sin embargo, va a ser mi primer Día de la Madre. Y estoy hablando de esto porque en definitiva sí, soy madre, y sí algo toca esta fecha dentro mío.
En el post anterior me hice muchas preguntas. En algún punto se las formulé también a ustedes. Y mierda que contestaron. Porfavor! Me hicieron transpirar la remera más que mi analista.
Toda la cuestión me hizo acordar a esa gran lista de P sin R que me hice hace un año, cuando la maternidad estaba a un paso. Muchas de esas preguntas escondían miedos, como por ejemplo, convertirme en una señora y no encontrar más a Ceci. O no poder -no querer- viajar como solemos. O no saber combinar trabajo e hijo y varias más. La mayoría -creo que todas- encontraron sus respuestas, y fueron muy positivas.

Pero ¿Por qué tenía tantas dudas?

Cada cosa que pasó hasta acá en mi vida, primero la visualicé. sin ponerle palabras. Nunca me mentí, ni miré lo que hacían otros. No imité, no copié. Las imágenes venían desde dentro. Una de ellas -una de las más fuertes, entonces inexplicable- fue la primera vez que visité Villa Ortúzar hace unos 5 años. Me vi ahí mismo pasando una Navidad muy íntima con Pablo -lo único cierto hasta esa  fecha- y nuestro hijo varón, una noche calurosa, en la vereda, los tres. Así fue el año pasado, y así se avecinan las próximas fiestas.

Visualicé mi casa en Las Cañitas cuando vivía en Once.
Visualicé cómo sería vivir en Ancón antes de conocerlo a Pablo y su hermosa casita.
Visualicé cada medio donde quería escribir hasta hacerlo.
Visualicé mi fiesta de casamiento, mi vestido, la banda, todo tal como fue (aunque ahí, la realidad superó a la imaginación).
Visualicé el sur de Italia el mismo día que me anoté en la Dante, 5 años antes de ir.
Visualicé cómo sería dar clases de periodismo.
Visualicé este trabajo que tengo, apenas leí el aviso.
Visualicé el camino a la clínica para que naciera Tomás, al anochecer con esos mismos colores. (Otro caso en que la felicidad superó la imaginada).

Y así podría seguir, contándoles cuántas cosas tomaron forma en mi cabeza y mi corazón antes de ser. Tantas que yo misma me sorprendo.  Entonces me envalentono: "Alinear deseo y energía. Eso lo sé hacer", y pienso que la escritora que imaginé a los 8 años, y tantas otras imágenes más o menos nebulosas, serán de carne y hueso. Lo mío no es el random. Voy a un lugar que ya vi.



No soy esa mamá de las propagandas, ni la mamá de Tomás solamente; no soy una aspirante a escritora o una blogger: no soy esposa o redactora de Greenpeace; soy cada decisión que tomé, cada cosa que deseé, cada camino recorrido, cada persona en ese camino, cada puerta cerrada y cada puerta abierta.

Soy Cecilia.

Seel, quién otra sino voz podría ilustrar mejor este post?

miércoles, octubre 16

yo querer escribir.

Quiero escribir. Eso quiero.

Y eso, que parece una afirmación, es un cajón lleno de preguntas.

La pregunta que me hago a menudo es ¿Quién querría publicar lo que yo tengo para decir? No es literatura. No son crónicas  periodísticas. No son relatos de viajes. Son... son tan solo reflexiones de una anónima sobre fragmentos de su propia vida. Y si nadie me publica ¿Escribiría igual? Hay mucho de ego en escribir. Y una necesidad de feedback que el Word de tu compu no abastece.

Periódicamente despunto la escritura en posts que concentran datos de mi realidad, pensamientos y sentimientos alrededor de ellos. Lo hago gratis, como descarga, como eso que se hace sin esfuerzo, sin trabajo de preparación, corrección o edición... porque fluye como fluye lo que responde a nuestra vocación. Como contraparte, la muchachada -ustedes- que completan el sentido. Siempre.

Pero cada vez que me voy de vacaciones, o me relajo por un par de días el impulso vuelve a sorprenderme:

"Tengo que escribir!"
¿Qué hago que no estoy escribiendo?!

Lo que me alerta sobre una realidad: Sosloqueamás no me alcanza. Es evidente. Tengo que escribir de un modo más cotidiano, menos coartado por horarios y no censurado por las condiciones de un blog que, -aunque jamás haya promocionado- es en última instancia accesible a cualquiera.

Pero Qué? Cómo? Cuándo?

Dicen que cuando uno o una quiere hacer algo lo hace contra cualquier adversidad Así sabemos de bohemios sin nada que comer,  alimentándose de su escritura, su pintura, o su música. Yo sé de eso, porque cuando escribo de verdad, el mundo alrededor desaparece. Yo misma me pierdo. Me concentro tanto que me olvido de comer, de beber, de ir al baño. Pongo todo mi cuerpo y mi cabeza, mi corazón -mi ser- ahí.

Pero a cualquier precio no, porque ¿Cómo sostener una práctica así sin descuidar otros aspectos?

Pienso en todas esas entrevistadas de Eñe, con aspecto apesadumbrado, que viven retiradas, con sus gatos negros, y me pregunto:

¿Habrá escritoras  que se ganen la vida escribiendo  para una ONG y además sean buenas madres?
Se puede disfrutar el sol de un sábado con tu hijo y hacer coincidir su siesta con tus ganas de escribir?
¿Podés ser escritora y coqueta? ¿O tenés que ser de esas torturadas carapálidas introspectivas?
Podés ser escritora y además querer cuidar tus plantas, escuchar un disco, cocinar, ver una serie, leer la última edición de... la Ohlalaaaá?

Siento que no encajo en el rubro escritora. Y sin embargo, desde que soy chica lo decidí. ¿Qué querés ser?,  me preguntaban. Y yo decía "escritora". Y lo único que sostuve firmemente a través de los últimos 24 años es el escribir. Ciudad, colegio, casa, aspecto, situación sentimental.. .desde que era una nena de 8 años todo cambió, excepto el hábito de escribir. Porque esto que ustedes ven en blog antes tuvo forma de hoja oficio escrita a máquina, de diario íntimo, de agenda, de hojas robadas al cuaderno de la facu, de papeles sueltos...

Por todo esto a veces pienso que Sosloqueamás es un arma de doble filo. Es a la vez lo mejor y lo peor que me puede pasar. Este espacio hace que sacie en pequeñas dosis mi sed de escribir, y a la vez que nunca pueda calmarla del todo.

Ojo, no estoy diciendo que lo voy a dejar.

Es que quiero escribir, y estoy enviando señales de humo (o de letras de blogspot) para que alguien en el mundo se apiade de mí y me diga "Pero sí, Ceci, se puede", y me muestre cómo.

Ay muchachada.

viernes, octubre 11

de qué va todo esto de Camila y Hernán.

Sin proponérmelo en forma explícita siempre dejé los temas de trabajo fuera de este espacio. Pero hoy, una vez más, Alma Singer, y su cerebro y corazón Vero Mariani, me sacudieron un poco las pelusas. Lo dijo y lo hizo: con su ya conocida generosidad, dedicó espacio en su blog a difundir esto que estoy haciendo. Esto que me tiene así de tomada hace semanas y amaga con hacerlo por unas cuántas más. Entonces ¿Cómo no contarles yo de qué se trata?


Mi primer contacto con Camila Speziale fue por teléfono. Quizá la había cruzado por la oficina pero no había reparado particularmente en ella. Volvía de San Juan, de colgarse durante horas en el Centro Cívico de la ciudad con sus 21 años y un arnés para reclamarle al gobernador que pusiera fin a la minería en la Reserva San Guillermo. Yo necesitaba su testimonio para el blog. Una de mis funciones en Greenpeace Argentina es postear. Enseguida descubrí detrás de su voz un alma sensible, capaz de trasmitirme un montón de sentimientos con pocas palabras.

La siguiente vez que la crucé se había rapado a un costado como Pablo dice que me quedaría bien. Me saludó con ojitos soñadores. Como ya otra chica se había hecho el mismo look, alguien hizo un comentario fastidioso sobre su pelo "Ah, sí, está de moda acá en la oficina". Algo por el estilo. Y me molestó, porque con una persona tan humilde y simple, no da andar hablando por atrás.

No sabía que iba a formar parte del equipo en el Ártico. Me enteré cuando ya estaba en camino.
El año pasado esta misma acción la hizo el Director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo. Se encadenó a la misma plataforma petrolera en el Mar de Pechora, y lo disuadieron con chorros de agua helada. Difícil, imagínense. Por eso Camila y algunos compañeros iban a resistir en una cápsula metálica. La idea era  aguantar hasta las últimas consecuencias.

Enseguida nos llegó su relato de cómo resultó todo. "Nunca imaginé que me iban a apuntar con un arma", decía.. "Sin decir una palabra se llevaron a mis amigos al barco de la Guardia. Mi corazón se detuvo por ellos", decía también. Y a mí me salía la madre que ya soy, y pensaba si con sus dos décadas y piquito podría con tanto. Después -a raíz de algo que no puedo contar- entendí que Camila es muy dulce, sensible, pero mucho menos frágil de lo que creía.

De Hernán Pérez Orsi no hay mucho que pueda decir, porque no lo conozco personalmente, salvo que es marplatense como yo, tiene una nena her-mo-sa -Julia- que cumplió 1 año el mismo día que lo detuvieron, y que es tripulante del barco hace años. También sé que muchos tripulantes -concientemente o no- esperan el momento que les llegue esto. Quizá no se imaginan de qué se trata en concreto. O quizá nunca hasta ahora el castigo había sido tan duro.

Imagínense altamar. La temperatura bajo cero. La adrenalina de ir en gomón hasta una plataforma petrolera. Saber que del otro lado está todo el poder de dos de las corporaciones más grandes del mundo: Gazprom y Shell. Que te intercepte un barco, un montón de flacos gritando en ruso, con armas y cuchillos. Que menos de un día después baje un helicóptero con otro grupo de rusos, te aten, te hagan arrodillar, te apunten, te detengan, te incomuniquen.

Todo empezó el 18 de septiembre. Desde entonces Camila y sus compañeros están presos. Les dan prisión preventiva por dos meses. El fiscal los acusa de piratas. A los que piden libertad condicional se las niegan.

Todas las oficinas de Greenpeace -56 en el mundo- estamos trabajando en esto. Nada más, nada menos. Se dice que es el peor ataque que sufrió la organización desde que el Servicio Secreto de Francia -por orden de Mitterand- bombardeó y hundió el primer Rainbow Warrior con el fotógrafo Fernando Pereira a bordo.

Los chicos fueron a impedir que Gazprom concretara la primera extracción de petróleo en el Ártico, inaugurando un proceso destructivo irreversible. La cuestión es que, a raíz del derretimiento de los hielos por el calentamiento global -que acá preferimos llamar "cambio climático"- Shell y otras empresas vieron la oportunidad de sacar petróleo de ahí también. Lo que obtendrían alcanzaría para 3 años de abastecimiento.

Los riesgos son enormes, no sólo porque un derrame sería devastador e irreparable para los animales y los 4 millones de habitantes de la región, sino porque significaría seguir en la dirección de las energías sucias, las mismas que causaron ese derretimiento.  Un círculo vicioso que John Hurt explica tan bien en este video que me encanta.

El Ártico es vital porque funciona como el aire acondicionado del mundo. Por eso no puede ni mancharse de petróleo, ni derretirse más. El objetivo es que sea declarado Patrimonio de la Humanidad, como se hizo con la Antártida hace ya muchos años, también impulsado por Greenpeace.

Firmaron? Es ACÁ.

Y bueno, sí, es un momento histórico. De una. Y difícil. Los días son largos. El trabajo es casi de lunes a lunes. Pero hay que poner todo, porque es lo que toca. Y hablando de eso: cuánto estoy aprendiendo sobre aceptación. Será otro post. Hoy sólo quería contarles de primera mano de qué va todo esto de Camila, Hernán y la campaña del Ártico.

Feliz viernes muchachada!

c.

martes, octubre 8

mamama

Tenía que ponerla de título. Yo soy esa, al menos para mi pequeño. "Mamamma". ¿Pueden imaginarse lo que es ver y oír salir la palabra de labios de tu hijo? Muchas seguro lo experimentaron. Yo debuté ayer a la mañana, cuando me preparaba para ir al trabajo. Para él seguro no es más que un "teté", "baba" y "papapa". Pero para mí fue el mayor tesoro en una lista larguísima de cosas que vengo atesorando en tooodo este tiempo. Porque sí, hace  tanto que no escribo en sosloqueamás.

Todos a mi alrededor ya me escucharon 25 veces comentar, sino quejarme, de lo cansada que estoy, de lo arrollador que está siendo el trabajo -llevándose puesto literalmente todo a su paso- de mis contracturas. Hace un tiempo que me siento particularmente sin energía. Mi cabeza y mi corazón lo quieren todo. Pero el cuerpo no lo sigue.

Y sin embargo, de una manera curiosa, la alegría puede convivir con esta cansancio. A veces mejor, otras no tanto. Estoy pudiendo llegar al fin del día con una copa de vino, una comidita, un capítulo de House of Cards... O al viernes y entregarme a descansar  (siempre que no toque trabajar como también viene ocurriendo) y a disfrutar de mi familia, mi barrio, mi casa, mis amigas (a las que tengo casi tan postergadas como a mis chequeos médicos), un asado, un disco nuevo o un paso de baile con Tomás al ritmo de Gilda. En todo esto está Pablo como coequiper perfecto.

El sábado, los tres a bordo del Fulgor Rojo (acabo de bautizar a nuestro tutú), pusimos rumbo a San Antonio de Areco, donde nos esperaban Emilia y Franco en su Alma de Proa, un Bed & Breakfast de ensueño que aprovecho para recomendar por acá. Es mágico, con una huella de cariño en cada rincón. Sé que ustedes lo amarían. Las primeras horas transcurrieron entre mates, charlas y compras para casita con la misma tranquilidad y naturalidad con que el sol  hacía su recorrido hasta esconderse en el horizonte. Cuando eso pasó, nos  metimos en un almacén viejiiito y buena onda donde nos sirvieron una cerveza helada y una picadita.  Hasta que cayó la noche, y con ella yo. Apenas llegué a probar dos empanadas, dos tragos de vino y seguir durmiendo. El domingo desayunamos en la cama con pan y budines caseros, y emprendimos un día de sol que nunca me voy a olvidar. En especial la siesta de tres bajo un árbol y la cara de asombro de Tomás con cada bichito del zoo.

Les dejo algunas fotos!

Alma de Proa, un encanto.

Caballito blanco, suerte para mí!


Los Principios
Mates junto al río
Tiempo de siesta!

Gracias a Mili y Franco por la hospitalidad y a mi amor, por ser autor intelectual de este paréntesis.
Gracias a Totó por ese mamama que todavía oigo.
Gracias a ustedes por la paciencia, las palabras de cariño y los hurras.

Cuéntenme qué tesoros encontraron últimamente!

c.